Siendo esta la ultima entrada de este blog...en este año, quiero aprovechar ese pequeño espacio en blanco de este diario, tan mío, tan vuestro, para desearte a ti, eterno desconocido que has entregado algún momento de tu preciado tiempo para con mis palabras, la mayor felicidad en el año que da comienzo.
Ojala todos vuestros anhelos puedan verse cumplidos, vuestros esfuerzos recompensados, vuestros sentimientos correspondidos, porque en vuestra felicidad, en vuestro triunfo, estará también el mío.
Un beso / abrazo a tod@s y hasta el próximo año.
¡Feliz 2009!
La ultima entrada
Publicado por
Sergio
en
05:36
1 comentarios
La Plaza de la Marina
Con el cenit del año que mañana nos dice adiós por y para siempre, concluye una historia a la que aun hoy no he sabido poner punto, punto... y final; siendo esta la tercera, y quien sabe si la ultima parte de una aventura que comenzó muchos años atrás.
Gracias a José Antonio conocí a Manu, gracias a Manu a Álvaro y gracias a todos ellos conocí a infinidad de personas que tenían algo en común, la Plaza de la Marina.
La Plaza de la Marina es una concurrida y espaciosa plaza situada en el centro de la ciudad malagueña, teniendo frente a si el eterno inacabado puerto marítimo de la capital.
Casi sin darme cuenta había hecho tantos y tan buenos amigos que en ocasiones me era sumamente complicado recordar todos sus nombres, algo que, he de reconocer, me provoca una cierta sensación de ansiedad.
Fueron infinitas las tardes de gloria que en este punto neurálgico de mi Málaga natal tuvieron cabida.
El grupo no conocía fronteras, ni de sexo, ni de color, ni de nacionalidad y mucho menos de edad.
Podía estar con niños de 11 años y a su vez con hombres que acariciaban tibiamente la treintena. La edad era sin duda lo de menos.
He de decir que aprendí sobremanera con la inocencia a mi extinta de unos niños que aun no conocían la maldad real del mundo en el que habitan.
De igual modo, ellos despertaban en mi ese instinto paternal del que tantas veces he hecho gala a lo largo del ya extinto 2008.
Kiuyo, Seldalex, Cheza, Luna, Diego e Isa son, entre otros muchos, algunos de los nombres que aun tienen cabida en mi memoria, personas que compartieron su cariño con alguien que estaba muy falto de el.
¿Por qué acabo todo?
Realmente, no lo se.
Todo comenzó con José Antonio y en cierto modo, acabo con el.
A ambos nos unía un pasado terriblemente doloroso y traumático, y un pasado inacabado es un presente herido de muerte.
Un día era la mejor persona del mundo y al siguiente, sentíais miedo de tenerlo a tu lado.
No estaba ciego y por mas que quise ayudarle y permanecer en su vida, me di cuenta de que en el fondo, nunca lo había admirado.
Toda la luz que antes veía en el ahora era una oscuridad tan densa como mi existencia en este mundo.
Y al final, paso lo que tenia que pasar. Nuestros caminos se separaron en un punto de no retorno para ambos.
La realidad es que mi paso por la Plaza de la Marina, del que en modo alguno me arrepiento ni me arrepentiré jamás, estubo motivado por los problemas que tenia con el grupo de amistades, hoy conocidos, de edades muy similares a la mía.
En el fondo, fue una huida hacia delante. Lo que no pude haber imaginado entonces es que volvería a vivir la misma historia motivada por la persona que me había abierto las puertas del paraíso.
Paulatinamente, fui dejando atrás ese camino, distanciándome de forma inexorable de los que durante muchos meses habían sido mi única familia.
Al final, y una vez mas, estaba completamente solo.
Sin embargo, guardo aun un inmenso cariño y un lugar privilegiado en mi memoria para con unas personas que me lo dieron todo sin esperar nada a cambio.
De corazón, gracias.
Publicado por
Sergio
en
06:38
1 comentarios
Etiquetas: personal
Las sendas del cambio
Hallar el camino del samurai (véase la entrada anterior) me tomo cuatro largos años, mas hallar las sendas del cambio, ese cambio emocional y físico del que aun hoy disfruto, fue algo mucho mas rápido de lo que jamás pude haber imaginado.
A aquella mágica tarde en la que por fin pude poner nombre a la persona que se ocultaba tras las ropas del lejano oriente, siguieron otras tantas en las que, casi sin darme cuenta, mi forma de pensar, sentir, vivir, hablar y escuchar se iban transformando en una vertiginosa vorágine de cambios que entonces ya eran sencillamente imparables.
Al día siguiente de conocer a José Antonio, que así se llamaba el ya legendario samurai, tuve la innegable fortuna de cruzarme en el camino de Manu, un joven de entonces apenas 15 años de edad, por los 22 que yo habría de contar en aquel verano.
A pesar de la evidente diferencia de edad, la fuerza y la madurez de este joven no solo conseguían asombrarme, sino que de algún modo me desbordaban haciéndome sentir inferior a el.
En el fondo, había pasado los últimos años de mi vida entrando y saliendo del infinito y oscuro pozo de la depresión. No era mas que un pajarillo enjaulado en sus propios miedos, incapaz de enfrentar la vida con el mismo coraje que veía en aquel niño.
Los admiraba. Admiraba a Manu y a José Antonio por su capacidad para enfrentar las cosas. La realidad es que no podía evitar sentirme muy inferior a ellos, lo que de algún modo cohibía mi trato con ambos.
Era un viejo en el cuerpo de un niño.
Apenas dos semanas después, y tras un doloroso incidente con las personas que conformaban lo que hasta entonces había sido mi grupo de amigos, Manu contactaba conmigo para hacerme saber que esa tarde irían al cine, invitándome a que compartiese la misma con ellos.
Me sentía tan mal por lo ocurrido con mis amigos, que no lo dude y fui.
Aquella tarde conocí a alguien muy importante para mi. Álvaro.
Álvaro no era sino el mejor amigo de Manu, ambos jóvenes con demasiado fondo vivido para su temprana edad.
Asimilar el ritmo de vida, su ritmo de vida, no fue nada fácil.
Ellos me hicieron saber que aun había mucho cielo por el que luchar, mucho azul por el que vivir. Poco a poco y sin darme cuenta, empecé a sentirme nuevamente dueño de mis propios actos. Empezaba a vivir, empezaba a ser libre.
Cada día pasaba mas tiempo con José Antonio, Manu y Álvaro y evitaba en la medida de lo posible las tensas relaciones que conformaban mi otro grupo de amigos, donde a pesar de la supuesta madurez que otorga la edad, los enfrentamientos me sabían tan amargos como infantiles.
Álvaro y Manu, para muchos dos niños de tan solo quince años, fueron los artífices de la esperanza que me motivo a recuperar mi entonces deteriorada imagen.
Lo que perdía de peso lo ganaba en sonrisas.
Reconozco, para ser justos, que en cierta medida parte de nuestros entretenimientos consistían en ir haciendo el gamberro por el mundo.
En mi papel de hermano mayor trataba de que no se rebasaran ciertos limites, aunque esto no siempre era posible.... Fueron muchas las ocasiones en las que me vi corriendo por las estrechas y escarpadas calles del centro neurálgico de mi Málaga natal, huyendo de enemigos invisibles a los que mas nos valía no poner rostro.
Mucho se ha hablado y mucho se ha de hablar aun de nuestros jóvenes, a los que en muchas e injustas ocasiones se ha tildado de inmaduros.
Sin embargo y en gran medida, si conseguí sobreponerme a una profunda y devastadora depresión, fue sin lugar a dudas, gracias a estos dos jóvenes a los que aun guardo un inmenso y profundo cariño.
Y caminando por las sendas del cambio, mi persona fue a parar a un reino que creia extinto, un reino donde la amistad y la nobleza aun tenían cabida. La plaza de la Marina.
Pero eso, es ya otra historia....
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
02:25
0
comentarios
Etiquetas: personal
El camino del samurai
Hoy quiero compartir con todos vosotros una historia, la historia de cómo el hombre hace al mito y el mito...te hace hombre.
Tendemos a heroificar a las personas por el mero hecho de que somos incapaces de valorarnos en nuestra justa medida, es decir, la mitificación ajena es la infravaloración patria.
Hace muchos años, en una de tantas y tantas jornadas dedicadas al mundo del comic en la capital malagueña, un joven al que creí hombre, se cruzo en mi camino ataviado cual samurai espada en mano, brillando con luz propia en un mundo que siempre he sentido tan oscuro como mi propia existencia.
He de reconocerlo, quede completamente cautivado por su presencia, por su innegable carisma, por su imponente físico, por el brillante resplandor desprendido en cada uno de sus pasos.
En mi eterna inocencia, suspiraba por compartir al menos una palabra con el, cuanto menos, deseaba escuchar su voz. Una vez mas mi profunda y marcada timidez eran enemigos a los que no me sentía capaz de hacer frente, de modo en que tuve que solicitar la ayuda de un viejo conocido que, cámara en mano, consiguió hacerle una fotografía con la que sacie, en cierta medida, la frustración de ser incapaz de expresar lo que su presencia conseguía hacerme sentir.
Durante aquellos días fui incapaz de hacer frente a mis miedos. El cálido verano daba paso al frió otoño, así durante cuatro largos años, hasta que, un día, la casualidad quiso que en el lugar a mi menos pensado, nuestros caminos volvieran a ser uno solo.
No daba crédito a cuanto veían mis ojos. Aquel hombre que tan profunda huella había dejado en mi memoria, caminaba a mi lado sin percatarse de que por dentro, anhelaba entablar una conversación con el, aunque no fuese mas que un simple desconocido en su existencia.
Una vez mas, mis mas profundos temores me hacían huir despavorido hasta la protección de mi hogar.
¿Por qué?
¿Por qué era incapaz de hablar con el?
La realidad es que, cuando eres niño, todos y cada uno de los golpes recibidos se reflejan de un modo u otro en edades posteriores en forma de traumas de muy difícil solución.
Desafortunadamente, es tan inmenso el dolor que arrastro desde niño, que muchas veces me siento incapaz de enfrentar la realidad que me envuelve siendo un hombre.
No se porque lo admiraba tanto. Quizás porque era el fiel reflejo de la persona que me hubiese gustado ser.
Cuando eres bajito, tímido, cohibido e inseguro, tener a tu lado a alguien que simboliza el valor que a ti te falta, o al menos, el valor del que crees carecer, es ver la luz mas allá de un túnel que creías eterno.
Aquel verano tuvo lugar un nuevo evento de características muy similares al que, años atrás, nos hizo coincidir por primera vez.
A pesar del frió y la tibia lluvia de esta mañana de diciembre, no me es difícil rememorar el calor de aquella tarde de verano en la que, junto a muchísimas personas a las que tildaba de amigos, hoy en su mayoría meros conocidos, pusimos rumbo a las playas que delimitan mi pueblo, El Rincón de la Victoria, lugar donde tendría cabida dicho evento.
Íbamos tantas personas que fueron necesarios cuatro vehículos para desplazarnos a todos. Apenas unos minutos después de nuestra llegada, muchos se sintieron decepcionados con las instalaciones y la organización de un evento que rezumaba mas a fiesta familiar que a una jornada dedicada al basto mundo del comic y decidieron volver a casa.
Mientras salía de la amplia carpa situada en la inmensidad de la playa rumbo al mismo coche que segundos antes me había trasladado hasta ese lugar, cruce mis pasos con los de aquel hombre a quien a falta de nombre propio seguía llamando samurai, y que vagaba en soledad por los rincones de una caseta a la que tan solo la música conseguía diferenciar de cualquier caseta de feria.
En ese instante, quede inmóvil y en silencio. Debía irme, pero deseaba quedarme.
Tres de los coches ya habían iniciado el camino de retorno, mientras el conductor del otro aguardaba impaciente mi llegada.
Infinitos pensamientos y sentimientos inundaban mis pasos camino hacia la puerta trasera del coche. Quería quedarme, pero de hacerlo, me quedaría completamente solo en un lugar muy lejano a mi hogar.
Y lo hice. Les dije que me quedaría allí, que no se preocuparan por mi. De todas formas, nadie lo haría....
No sabia lo que me deparaba aquella tarde y en aquel lugar, pero si era consciente de que esa era la mejor forma de enfrentar por primera vez los fantasmas de mi pasado.
Al dirigirme una vez mas hacia la puerta de entrada de la caseta, el terror se apodero de mi y eche a correr como un niño asustado hacia donde se hallaba el coche, pero ya no estaba allí...
Ahora si podía decirlo, estaba completamente solo.
No conocía a nadie en ese lugar, por mas que muchos compartiesen aficiones afines a la mía.
Deambulaba cual pájaro enjaulado por los alrededores de la caseta, cuando casi sin darme cuenta, me encontraba de frente con el samurai, que durante un instante fundió su mirada con la mía.
No se como ni de donde halle el valor suficiente para dirigirme a el, pero casi sin darme cuenta lo había hecho, y durante esas milésimas de segundo que cualquier persona que se precie tarda en pensar una respuesta, sentí un miedo muy similar al que sentía todos y cada uno de los días en que mis compañeros de instituto se amparaban en mi cuerpo para hacerme sentir el ser mas desdichado de la faz de la tierra.
Tenia miedo al rechazo, a su rechazo, al rechazo de alguien que no era sino un completo desconocido, un hombre hecho mito por el mismo miedo que me generaba su presencia en ese preciso instante.
Entonces, fui sincero. Al menos, en cierta medida. Le confesé que lo había visto años atrás enfundado en la persona de un samurai, y que entonces, por miedo, por vergüenza, fui incapaz de decirle lo que su presencia me inspiraba. Quería haberme hecho una foto a su lado, pero al menos tenia una foto suya de entonces y que, años después, aun guardaba como oro en paño en mi ordenador.
Sorprendido y con una amplia sonrisa en su rostro, no daba crédito a cuanto estaba escuchando. No podía creer que existiese alguien en aquel abarrotado lugar que aun lo recordase, y lo que era aun mas importante, ni siquiera el tenia una foto de si mismo caracterizado de samurai.
Intercámbianos nuestras direcciones, nuestras opiniones y nuestras formas de ver y disfrutar de ese tipo de eventos. Casi sin darme cuenta, había pasado toda una tarde a su lado, al lado de muchas personas que con el tiempo se convertirían en una parte fundamental de mi existencia, pero eso, es otra historia.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
04:13
0
comentarios
Pekín Express
Para quienes viváis mas allá de las fronteras mi tierra patria, las dos palabras que dan lugar a la entrada de hoy quizás no signifiquen absolutamente nada.
Pekín Express, además de ser el nombre que recibía un viejo expreso que unía la fría estepa siberiana con el lejano oriente, es un programa de televisión que ha calado hondo en el publico español.
En el, 10 parejas de la mas singular índole se embarcaron en una aventura que les llevaría a cruzar la inmensidad del gigante ruso, atravesando las despobladas y cálidas tierras de Mongolia hasta llegar a Pekín, reciente sede de los juegos olímpicos, completando así el mismo recorrido que antaño realizara el ya extinto Pekín Express.
Por decirlo de algún modo, es una carrera por etapas en la que los últimos en llegar al objetivo marcado en cada una de ellas, es eliminado de la competición.
A día de hoy se encuentran abiertos los castings para la segunda edición del mismo. Sin embargo y a pesar de que desearía y deseo participar, es algo que parece escapar una vez mas a mi alcance.
Quería y quiero demostrar que aun existen carreras que puedo ganar en esta vida.
Pero estoy solo, no sabéis cuanto.
No tengo muchos amigos. Siquiera si se tengo alguno.
Creí que uno de ellos, habido personaje de aventuras, desearía compartir esta aventura conmigo.
En el fondo, o quizás no tanto, sabia que diría que no. Suponía que le daría las suficientes vueltas a mi pregunta como para no necesitar una respuesta.
Me equivocaba. De sus labios nació un rotundo no, que no por esperado retumbo menos doloroso en mis oídos.
Una vez mas, mis sueños y mis esperanzas estaban en manos ajenas.
No dije nada. No insistí. Pero no puedo mentiros, me sentí sumamente decepcionado y perdido.
Apuntarme a un casting no implica en modo alguno ser el elegido, pero no apuntarme es prueba concisa e irrefutable de que mi sueño, una vez mas, se alejaba en el horizonte del tiempo.
Decidí probar suerte en los foros oficiales del concurso, con la esperanza de encontrar a alguien que compartiese mi deseo y mis aptitudes en la competición.
A pesar de recibir innumerables correos, en el fondo, mi ilusión por competir en esta carrera murió la misma tarde en que creí que existía alguien dispuesto a luchar a mi lado, cuando la realidad me dibujaba solo en ninguna parte.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
04:33
0
comentarios
Etiquetas: Pekín Express
¡Gracias!
Apenas han transcurrido 13 meses desde que la primera pagina de este diario viese la luz en un mundo, el de los blogs, en el que nadie seria nada si no fuese por que existen personas, vosotros, que sacrifican unos segundos de su preciado tiempo en leer cuanto en ellos se escribe.
Dicen que la navidad motiva encuentros y reencuentros con seres queridos a los que quizás no prestas la debida atención durante el resto del año.
Un mensaje, una palabra, una caricia, buena sea cualquiera de las formas con las que mostrar nuestro afecto por aquellos que de un modo u otro están a nuestro lado.
No puedo mentir, me siento solo. Muy solo. De no ser por las infinitas muestras de afecto que a lo largo de todo un año me habéis hecho llegar, este diario hace tiempo que habría dejado de existir.
No soy fuerte, aunque intente aparentarlo. Cualquier cosa, por pequeña que esta sea, consigue hacerme daño. Y después, después toca levantarse buscando en el viento una mano amiga que nunca ha existido.
Las navidades no conocen termino medio. O eres inmensamente dichoso, o te sientes el ser mas infeliz de la tierra.
Hoy, sin embargo, no estoy triste. Hoy quiero brindaros mi mas sincera gratitud por haber permanecido fieles desde el anonimato a una historia, la mía, amparada en la mas profunda sinceridad y honestidad patrias.
Algunos os habéis sentido identificados con mi dolor, con mi sufrimiento, mas también debéis sentiros identificados con mis profusos deseos de seguir viviendo, de seguir luchando, de seguir escribiendo una historia que de seguro, en algún momento, en algún lugar, tendrá final feliz.
Soy persona de inamovibles ideales. A pesar de todos los errores cometidos a lo largo de este año, sigo teniendo la claridad mental y emocional suficiente como para seguir buscando hacer realidad ese sueño que tantas veces he compartido con vosotros. Ser padre.
Quizás 2009 me brinde esa oportunidad. Quien sabe....
Para finalizar, quiero desearos de corazón unas muy felices fiestas y un 2009 generoso en salud, amor y dinero.
Con cariño, Sergio.
Publicado por
Sergio
en
02:11
3
comentarios
Fraude Televisivo
No he terminado siquiera de degustar la sabrosa manzana que en el día de hoy me sirve de desayuno cuando leo sorprendido como una vez mas, el mal llamado cazador acaba convirtiéndose en la presa de sus propias ambiciones.
Mucho se ha hablado durante este año al que tan pocos días restan de existencia sobre los quehaceres de una televisión a la que cuesta mucho discernir de la basura, pues ambas muestran lo peor de quienes las generan, y no me cabe duda que la telebasura aun tiene mucho que decir sobre la corrupción de la sociedad en la que se cimienta.
Dos cámaras ocultas de telecinco han sido pilladas in fraganti mientras intentaban buscar y promover odios viscerales entre las juventudes antifascistas con el fin de mostrar al mundo el supuesto peligro que estas asociaciones representan para la sociedad, muy a pesar de promover, en teoría, valores con los que muchos deberían sentirse, al menos, hermanados.
http://www.nodo50.org/antifa/index.php?option=com_content&task=view&id=351&Itemid=32
Hace tiempo, mucho, que telecinco perdió cualquier atisbo de moralidad.
Sin embargo, creo que el gremio periodístico debería actuar de oficio para con la evidente decadencia en dignidad y objetividad de la que esta cadena hace gala con montajes como el que os he mostrado en esta entrada.
Desafortunadamente, este no ha sido el único echo destacable acaecido en las televisiones privadas en España.
El pasado lunes, durante la celebración del famoso sorteo de la lotería nacional del Gordo en el que tantas y tantas familias habían depositado sus esperanzas con la ilusión de enfrentar una situación económica que a muchos nos sabe insostenible, una “pobre” mujer de avanzada edad se colaba en nuestros hogares ya que, al parecer, había sido agraciada con el segundo premio de la lotería, pero en un error, había metido el décimo en la lavadora, dejándolo irreconocible.
Esta mujer lloraba desconsolada ante todas las cámaras de televisión que rápidamente la convirtieron en una de las protagonistas de la jornada.
Tenia un hijo en paro que pronto seria padre, y ese dinero era su única esperanza para enfrentar dicha situación.
Se de gente que no pudo evitar las lagrimas al contemplar el semblante aparentemente desolado de esta mujer, y fueron muchos los que se ofrecieron a ayudarla en la medida en que les fuera posible hacerlo.
Pronto, todos los diarios de Internet habían convertido a esta mujer en un icono de la crisis económica que tanto atañe a los españoles de a pie.
Sin embargo y horas mas tarde, cobraba fuerza el rumor de que esta mujer no era sino una actriz pagada por el “follonero”, un personajillo cutre de una televisión que lo es, si cabe, aun mas.
Y así era. Todo se había tratado de una “broma” de tan pésimo gusto que me sabe imposible admitirla como tal, que pronto vera la luz en el espacio televisivo que ocupa este personajillo en la televisión privada de nuestro país.
¿De verdad a esto se le puede llamar broma?
¿De verdad a esto se le puede llamar televisión?
Jugar con los sentimientos de las personas, con la bondad y generosidad de la gente que creyó en esta mujer, en su historia, en sus lagrimas... No. No puede ser una simple broma....
He leído muchos comentarios que acusan a quienes se han sentido heridos con esta historia de falta de sentido del humor, de incapacidad para comprender el humor tan inteligente del que, supuestamente, hace gala este personajillo.
¿Dónde veis la gracia en estar en paro y esperando un hijo?
¿Dónde?
Mi primo, alguien con quien me he criado desde que era pequeño, es ahora padre de un hijo con serios problemas de salud.
Amparados por la crisis, sus jefes le han reducido a la mitad su sueldo y a durísimas penas llegan a final de mes.
Mis padres le llevan comida todos los meses para que ninguno de ellos pase un solo día sin tener algo que llevarse a la boca, y cada vez que esto ocurre, mi primo no puede evitar ponerse a llorar como un niño que no encuentra consuelo ante una situación a la que nadie sabe poner solución.
¿Dónde esta la gracia?
¡Ah no, que no la tiene!
En fin...un saludo a tod@s ...
Publicado por
Sergio
en
02:42
0
comentarios
Etiquetas: antifascitas, broma, camara oculta, estafa, follonero, gordo, lavadora, telecinco
Contra Bolonia, la SGAE y las operadoras de internet
Los españoles no somos tontos. Somos vagos. Nos gusta quejarnos desde la comodidad de nuestro sofá, pero somos incapaces de salir a la calle a defender lo que nos pertenece.
Las ultimas medidas implantadas por el gobierno de la nación merecen una respuesta contundente por parte del pueblo llano, del pueblo de a pie.
Para quien no lo sepa, el Plan Bolonia implica la privatización de la universidad. Por explicarlo de algún modo, este plan conlleva una hipoteca para la inmensa mayoría de los estudiantes que pretendan acceder a estudios universitarios.
Para los que queráis saber mas acerca de esta medida:
http://universidadcritica.blogspot.com/2007/04/qu-es-el-plan-bolonia.html
Para colmo de males, el gobierno de la nación en un acto de vergüenza nacional, sigue caminando de la mano de la SGAE y ya plantea un canon para todas las conexiones a Internet a partir del próximo 2009.
Esto implica varias cosas:
1- Desde la implantación del canon digital y según el estado, todos somos ladrones sin haber tenido siquiera un juicio previo.
2- El canon en si mismo era, en teoría, la forma compensatoria para con las perdidas que la SGAE atribuía al intercambio de archivos en Internet. Sin embargo, cabe decir que tanto la SGAE como el gobierno están buscando alternativas para conseguir que los usuarios puedan ser desconectados de internet si descargan material con copyright. Esto quiere decir que no solo quieren el dinero de un canon ilegal, sino que encima quieren ir si cabe aun mas lejos para cohibir todas las libertades de las que aun disponemos los internautas.
Por ultimo, España sigue estando a la cola un año mas en lo que a conexiones de Internet concierne.
Para quienes no lo sepáis, la filial de Telefónica en Reino Unido ofrece conexiones muy superiores y a mejor precio de las que oferta, como monopolio, en nuestro país.
Así mismo, Orange, en su Francia natal, ofrece ya conexiones de hasta 100 megas por un precio inferior a la penosa conexión que oferta a día de hoy en España.
Por todo ello, queda convocada una manifestación a las puertas de los diferentes ayuntamientos, sean del partido que sean, el próximo día 9 de Enero a las 18:00 horas.
Quejarse desde casa no sirve de nada. Por una vez tenemos que salir a la calle todos de la mano, profesemos la ideología que profesemos, para luchar por cambiar lo establecido, para que dejemos de ser un país de pandereta.
Las buenas palabras no dan de comer, tampoco los silencios.
No lo dudes. Actúa.
Conducción visceral
Durante la pasada semana recorrí una y mil veces los entresijos de la ciudad malagueña con el objetivo de entregar la documentación necesaria para formar parte de la nueva bolsa de trabajo de la Junta de Andalucía.
El plazo concluía el pasado miércoles, así que me encargue personalmente de zanjar el asunto el martes de buena mañana. Sin embargo y como favor a mis padres, me encargue igualmente de recoger y entregar la documentación de la esposa y hermana de un buen amigo suyo.
Lo que a lo sumo serian sendos paseos se convirtieron en innumerables idas y venidas desde mi hogar al mismísimo centro de la ciudad, con el consiguiente agotamiento físico (y mental) de mi persona.
Lo que había empezado con las primeras luces del alba, concluía con un cielo tibiamente impregnado en estrellas que guiaban suavemente mi camino hacia la hoy mi eterna prisión, de la que, por enfermedad, no puedo ni podré escapar en jornadas venideras.
Poco antes de llegar a casa y caminando cuesta a bajo por la famosa avenida malagueña que toma por nombre Juan XXIII, fui testigo mudo de un accidente en el que, padre e hijo, ambos subidos a una pequeña motocicleta de escasa cilindrada, acababan acariciando el amargo asfalto fundiendo en el sus heridos cuerpos mientras una incesante lluvia de coches continuaban a duras penas su camino.
Dos coches cesaron su marcha. Ambos se hallaban por delante y por detrás respectivamente de la motocicleta accidentada.
Sin dudarlo un segundo, salte a la mediana aun poniendo en riesgo mi vida y me lance hacia donde el hombre se hallaba en estado de semi-inconsciencia.
Su hijo, seguramente no mayor de 10 años, se hallaba en perfecto estado; sin embargo, su padre, y aunque no evidenciaba ninguna herida sangrante que pudiera llevar al alarmismo general, apenas daba señales de vida.
Como digo, solo dos coches detuvieron su marcha, aun así, no hubo forma de evitar un atasco de dimensiones surrealistas.
Dos parejas se encontraban a mi lado discutiendo si debían o no llamar a la ambulancia.
Una de ellas reprochaba al hijo su mal hacer en la conducción de la motocicleta cuando el pobre chaval, asustado, siquiera la llevaba, y además, tenia la dolorosa imagen de un padre tirado en el asfalto casi sin aliento.
Ante mi insistencia, se decidió llamar a la ambulancia.
Mientras todos discutían en pie sobre lo sucedido, yo me tire al suelo e intente comprobar el grado de conciencia de este hombre. Al principio no respondía a mis preguntas, pero poco a poco y ante mi perseverancia, fue abriendo los ojos mientras dolorido musitaba algunas palabras.
No sabia quien era, donde estaba ni lo que había sucedido, pero en ese momento eso era lo de menos. Le pedí que moviera los brazos y las piernas para saber donde se había hecho daño y sobretodo, para saber si no existía ningún tipo de lesión cervical o vertebral que pudiese ser agravada con algún movimiento.
Una vez localizado el dolor que se hallaba en su hombro, decidí por mutuo propio y aun con la objeción de alguno de los que me veían actuar desde la distancia, levantar su cabeza y colocar una riñonera a modo de almohada para que su cabeza no sufriera los rigores del frió asfalto.
Entre tanto, eran muchos los conductores que a su paso profesaban insultos y malos deseos para con los accidentados, a los que culpaban del atasco sin siquiera haber sido testigos de lo ocurrido y sin importarle lo mas mínimo la salud de un hombre cuyo estado era muy preocupante en esos momentos.
Cuando me quise dar cuenta, me habían dejado solo con el hijo de 10 años y el hombre tirado en el suelo.
Cientos de luces se dibujaban a uno y otro lado de la carretera, pero ninguna se detenía por mas de un segundo en el lugar del accidente.
Durante unos minutos me hice cargo de padre e hijo, poniendo suavemente a este hombre en pie, y sentándolo junto al fragmento de asfalto que divide la mediana.
Poco después aparecía la policía a la que yo mismo indique el camino en la distancia ayudado por la carpeta en la que portaba los resguardos de la documentación que había ido a llevar.
Apenas dos minutos mas tarde hacia su aparición la ambulancia, llevándose consigo a un padre y a un hijo a los que el destino caprichoso otorgaba una segunda oportunidad.
Al final, solo quedaba el rezumar en el viento de las sirenas cuyas luces se hacían ya lejanas en la distancia.
Al llegar a casa, me sentí sumamente enfermo. Era como si hubiera dado todo cuanto llevaba en mis adentros para enfrentar aquella situación y ya no quedaran en mi fuerzas suficientes como para seguir adelante.
Y aquí estoy, buscando una vez mas la energía con la que enfrentar mi mundo, buscando una vez mas sentir la caricia de la brisa del mar mediterráneo en mi rostro.
Ya queda menos...
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
04:12
2
comentarios
Etiquetas: Conducción visceral
Mas allá de la muerte
La verdad es que muy pocas personas comprenden en vida el verdadero significado de su presencia en este mundo.
Un día estas vivo y al siguiente...pocos recuerdan tu aroma, tu voz, tu esencia, tu sonrisa...
Pero estar vivo no es si no que mas allá de las fronteras de la temida muerte, haya alguien, en algún lugar, por lejano que este sea, que aun recuerde que un día estuvimos a su lado.
Izumi Sakai, mundialmente conocida por todos como la vocalista del famoso grupo japonés ZARD, sufrió durante mucho tiempo los sinsabores de una enfermedad que a todos nos ha golpeado haya donde mas daño podía hacernos de un modo u otro. El cáncer.
A pesar de todo, enfrento su enfermedad con el mismo valor con el que se enfrentaba a cada uno de los conciertos que tan popular la hicieron en vida.
Es triste. Izumi...siquiera falleció de cáncer. Un día, en uno de tantos paseos en los que de seguro reorganizaba todos y cada uno de los sentimientos encontrados que cualquier enfermedad conlleva, sufrió una caída que derivo en un terrible impacto contra el suelo.
Su salud se vio tan seriamente deteriorada que fue incapaz de salir adelante.
Izumi fallecía el ya lejano 27 de Mayo del pasado año, pocas semanas después del fallecimiento de mi tío y días antes del fallecimiento de un buen amigo.
Izumi no estaba muerta, de hecho, Izumi sigue hoy si cabe mas viva que nunca en todas y cada una de sus canciones.
Desde su trágica muerte han visto la luz en forma de distintos singles y albums, trabajos inéditos de una artista que aun desde la profusa distancia del lejano cielo azul, sigue copando los primeros puestos de la lista de ventas de música en su Japón natal.
¿Negocio u homenaje?
No lo se, ni soy quien para juzgarlo.
Solo se que el día en que deba coger el tren que me lleve a los fronteras de un mundo que siquiera se si existe, me gustaría, al menos, saber que existe alguien al otro lado que recordara con el tiempo que un día estuve a su lado.
Un saludo a to@s.
Publicado por
Sergio
en
04:03
2
comentarios
Etiquetas: cancer, Izumi Sakai, muerte, vida, ZARD
De Motos, Rubios y Efrenes
Cuentan que el hombre, en su afán conquistador, tiende a contar veinte cuando en realidad ha comido una, y en ocasiones, ni eso.
Es posible. De igual modo no soy participe de alzar a este tipo de personas a los albores de la masculinidad mal entendida, o lo que es lo mismo, un hombre no es mas hombre por haberse acostado con mayor numero de mujeres y una mujer no puede ser tildada de puta por haber hecho lo propio.
Sin embargo, y vuelvo a entrar de lleno en una polémica ya tratada en este blog con anterioridad, no es justo idealizar a una persona por su físico condenando a sus enemigos a la bajeza del insulto y la humillación publica.
Para quienes no hayáis leído la entrada que dedico a la creciente polémica surgida por unas declaraciones de Pablo Motos para con Pilar Rubio, ambos presentador y “periodista” respectivamente de sendas cadenas de televisión privada en España, os hago un breve y sencillo resumen.
Pablo Motos fue portada de una revista que entrelaza la salud y la vida deportiva a partes iguales. Se había sometido a un duro entrenamiento para mejorar su condición física, y así fue.
Durante algunas jornadas y para demostrar la autenticidad del cambio físico sufrido, mostró en su programa su recién inaugurada tableta de abdominales.
Sin embargo, poco después juraba ante toda la audiencia que no volvería a repetirlo pues su madre consideraba que era una actitud inapropiada para un presentador de televisión.
Pilar Rubio, periodista de un programa de televisión que ha pasado de la critica coherente para con diferentes formas de hacer prensa, principalmente para los medios catalogados como rosa, al insulto insulso y desmotivado para con cualquier programa de televisión ajeno a su propia cadena, durante la gala de entrega de unos premios a los mejores programas de televisión del año, los Ondas, intento levantar la camiseta de Pablo Motos aun a sabiendas de la promesa publica que este había realizado, y de que, en realidad, era algo que no le hacia la mas mínima gracia.
Hablando como se habla en mi barrio, Pilar Rubio le estaba buscando la boca de forma descarada. Desafortunadamente para Pablo, se la encontró.
Para intentar defenderse de la situación, espeto un “porque no enseñas mejor tu los pechos, pues de seguro hay mas personas interesadas en ellos”.
Esta frase ha motivado y sigue motivando un alubión de insultos y acusaciones machistas para con el presentador de “El Hormiguero”.
Algunos consiguen provocarme autenticas arcadas, comentarios del tipo:
Me gusta Pablo Motos, pero Pilar Rubio esta mas buena. Pablo, machista y franquista.
¿Cómo podemos ser tan patéticos a las alturas de la historia en la que nos encontramos?
Para colmo, Efrén Reyero, seudo-futbolista y paisano de mi persona del que ya di buena cuenta en una entrada anterior en la que fui excesivamente benevolente con su persona, ha fichado por la cadena privada Antena3 como futuro presentador y contertuliano.
En 6 meses este hombre ha pasado del mas absoluto anonimato a ganar una amplia cantidad de millones simple y llanamente por su cara bonita.
No. No es justo. No puede ser justo que una mujer trate de levantarte la camiseta sin tu consentimiento y no ocurra absolutamente nada por el hecho de que es una mujer atractiva.
Tampoco es justo que un hombre consiga el master de periodismo por la única razón de que la naturaleza quiso ser un día generosa con el.
A cada segundo soy un poco mas consciente de que he nacido en la edad de oro de la historia de nuestro mundo, en la de edad de oro...de la hipocresía.
PD: Desde el pasado martes por la noche, y esencialmente desde el miércoles por la tarde, me encuentro convaleciente de un virus que ha atacado con fuerza a los varones de mi hogar. Un virus que se ha cebado muy especialmente con mi persona con síntomas como nauseas, temblores, mareos, debilidad absoluta, incapacidad motora, tos, malestar en el pecho, cuello y espalda así como fortísimos dolores de cabeza acompañados por frió y calor extremos.
Con esto quiero decir que existe la posibilidad de que el blog este días sin ser actualizado o visitado por mi persona.
Os pido disculpas por ello, pero todo dependerá de cómo me encuentre a lo largo de las próximas jornadas.
Un saludo a tod@s y felices fiestas!
Publicado por
Sergio
en
03:44
0
comentarios
Etiquetas: Efren Reyero, hipocresia, Pablo Motos, Pilar Rubio, virus
Cuando el deporte NO es vida...
Hay personas que pasan sus días buscando conocer la historia que nuestros antepasados han dejado escrita a su paso por un camino que ahora nos toca recorrer a nosotros.
Sin embargo, son muchas las ocasiones en las que estas historias, generalmente anónimas, llegan de un modo u otro a mis oídos, haciendo tambalear hasta el mas profundo de mis principios.
El hecho de realizar la misma rutina diaria desde tiempos a mi casi inmemoriales, hace que sean muchos los rostros conocidos que se cruzan en cada uno de mis pasos por los albores del paseo marítimo malagueño.
Esto conlleva implícitamente un roce con las gentes que cumplen rigurosamente con rutinas similares a la mía, o lo que es lo mismo, me permite conocer y compartir experiencias y vivencias con personas que aunque no lo creáis, pueden y de hecho, tienen mucho que aportar.
Ayer, uno de estos hombres en cuyo rostro se dibuja el sinuoso retrato del paso del tiempo, quiso compartir conmigo su historia, la historia de la tragedia que tiene lugar en innumerables lugares llamados a ensalzar nuestra propia imagen y salud. Los gimnasios.
Tiempo a, este mismo hombre había corregido de manera divertida mi incorrecta forma de realizar las maquinas de gimnasio que se hallan a disposición de cualquiera que quiera dar buena cuenta de ellas en el mismísimo paseo marítimo de la ciudad.
Por ello, al encontrarnos frente a frente una vez mas, no pudimos sino empezar una distendida conversación entorno al mundo del deporte en la vertiente que abarca el uso de las diferentes maquinas que conforman los gimnasios.
Entonces me dijo que era una pena que alguien como yo tuviera que verse abocado a unas maquinas de mas que dudosa calidad, pudiendo estar en uno de los tantos gimnasios que florecen en las calles de la ciudad.
No podía permitírmelo, pero esa no era la única razón.
Para mi, hacer deporte cada día, por poco o mal hecho que sea, lo significa absolutamente todo. Es cierto. Nunca podré volver a competir, pero me siento feliz de seguir luchando aunque mi lucha se centre en cada paso y no en cada carrera.
Tras escuchar mi respuesta y tras explicarle mi convulso paso por la competición oficial, sentí como su rostro se compungía ofreciéndome la desoladora imagen de un hombre derrotado.
Casi sin darme cuenta, el hombre que tenia junto a mi lloraba como si de un niño pequeño se tratase.
Para ser franco, no entendía realmente el por que de la situación que tenia ante mi, pero no tarde mucho en poner rostro a una historia que puede servir de ejemplo a muchas personas que viven por y para su físico, cuando lo realmente importante es vivir por y para nuestros sentimientos.
El hombre que tenia ante mi, era ni mas ni menos que un antiguo campeón de halterofilia a nivel provincial.
Los gimnasios habían sido su hogar desde que era niño y nada de lo que en ellos ocurría escapaba a su conocimiento.
Al igual que yo, había vivido por y para la competición, llegando a coronarse rey de un reino que a la postre, siquiera existía.
Para mejorar su rendimiento y su forma física, los encargados del gimnasio en el que se encontraba no dudaron en ofrecerle sustancias anabolizantes en forma de los mas que famosos batidos vitamínicos de los que tantas personas hacen gala a la hora de vanagloriarse en su propio reflejo.
Mas pocos son conscientes de que existen reflejos que en realidad son meras ilusiones...
Todo parecía ir bien. Era imposible vislumbrar un solo gramo de grasa en su cuerpo.
¿No es eso lo que muchos llaman salud?
No. No todo iba bien. Como resultado de la ingesta desproporcionada y prolongada de estas sustancias, este hombre, del que no daré nombre, sufrió un infarto que casi le cuesta la vida.
A pesar de la segunda oportunidad que la vida le otorgaba, no conocía mas mundo que el gimnasio. Era prisionero de su propia imagen y ni toda la fuerza de sus impetuosos brazos podrían romper los barrotes que el mismo se había forjado ante si.
Todo esto derivo en un segundo infarto del que, milagrosamente y cual persona tocada por un ángel, logro reponerse.
Sin embargo y a pesar de todo lo vivido, fue necesario sufrir un tercer y devastador infarto para que este hombre, ahora incapacitado para cualquier esfuerzo físico, se diese cuenta de que al final y ante la muerte, nadie recordara tus músculos, tan solo...tus huesos....
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
03:54
0
comentarios
Etiquetas: anabolizantes, deporte, gimnasio, infarto
La doble moral del Partido “Popular”
La balanza de medir en la política no conoce ni conocerá nunca la igualdad.
Llevo meses, no, llevo años escuchando a los diferentes dirigentes del Partido Popular, con su presidente, Mariano Rajoy a la cabeza, exigir dimisiones en cadena de los miembros que conforman el gobierno de la nación por supuestos errores, antaño cometidos por ellos mismos, cuya resolución siempre pasa por la dimisión del máximo responsable del partido gobernante, curiosamente, el PSOE.
Es extraño. No recuerdo haber visto dimitir a ningún miembro del ya obsoleto gobierno popular, muy a pesar de innumerables errores por todos conocidos que han costado la vida a muchas personas y que han provocado daños medioambientales por todos consabidos.
Pero hoy esa balanza esta, si cabe, mas inclinada que nunca hacia el lado de la suma hipocresía de nuestros políticos.
Como contaba hace unos días, el mal llamado defensor del pueblo, Enrique Múgica, tildaba de tonto a todo aquel que no profesara con la incomprensible cultura del asesinato y la crueldad para con los animales; o lo que es lo mismo, insultaba de forma abierta e incomprensible a la hoy inmensa mayoría del pueblo español.
¿Dónde esta ahora el Partido Popular?
¿Por qué no exigen la dimisión de una persona que ha insultado a parte de sus votantes?
¿Por qué siquiera exigen su comparecencia para que explique públicamente el sentir de sus mas que desafortunadas declaraciones?
Una vez mas, la doble moral del Partido Popular y la pasividad del gobierno de la nación me hacen sentir huérfano en mi propia tierra, tierra de todos, tierra de toros, tierra de nadie.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
01:54
0
comentarios
Etiquetas: defensor, Enrique Múgica tontos, PP, pueblo, toros
Defensa a ultranza de Pablo Motos (El Hormiguero)
Mucho se ha hablado del intento de entrevista de Pilar Rubio (Se lo que hicisteis / La Sexta) a Pablo Motos, presentador de “El Hormiguero” , durante la entrega de los premios onda.
Aquí tenéis el fragmento de entrevista que conlleva una polémica que me sabe estúpida, irreverente y definitivamente ilógica.
He leído decenas de mensajes en los que se tilda a Pablo Motos de machista por sugerir a su entrevistadora que enseñase los pechos de forma publica.
Lo que nadie parece entender es que es esta mujer, Pilar Rubio, la que intenta levantar la camiseta de Pablo Motos sin su consentimiento y a sabiendas de que este prometió hace ya mucho tiempo en su programa que no volvería a enseñar su cuerpo de forma publica ya que a su madre no le parecía adecuado (ya sabemos como son las madres).
Machista, estúpido e imbecil, son, entre otros muchos, algunos de los calificativos que su comentario, ciertamente desafortunado, ha traído consigo.
Si un hombre pide públicamente que una mujer enseñe los senos, es machista y un degenerado.
Por el contrario, si una mujer no solo no lo pide, sino que intenta levantarte sin tu consentimiento la camiseta, no ocurre absolutamente nada.
¡Venga ya!
Al final ha quedado patente que la búsqueda de la igualdad por parte de la mujer ha llevado a muchas al radicalismo mas extremo y malentendido.
En mi opinión, este absurdo no es sino la clara muestra de las dos varas de medir que existen en nuestra sociedad.
Para concluir, quiero mostrar mi absoluto apoyo y respeto para con Pablo Motos y todo el equipo de “El Hormiguero”, que no es sino uno de los pocos programas que aun merecen la pena en una televisión tan o mas corrupta que la sociedad en si misma.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
02:07
6
comentarios
Etiquetas: hormiguero, machismo, Pablo Motos, Pilar Rubio
El reencuentro
Hace unos días y a través de la hoy ya extinta entrada “No era necesario”, expresaba mi pesar al sentirme engañado por alguien a quien la red de redes no me dejaba poner rostro; alguien que decía ser un recuerdo errante de un pasado al que no puedo regresar; alguien que aseguraba ser el hermano del alma que un día tuve siendo niño.
Mensajes que nunca conocieron respuesta me hicieron creer que esa persona no era sino alguien que había leído las sucesivas alusiones que desde este humilde blog había realizado para con su persona, y en consecuencia, fingía ser quien no era en realidad con un propósito al que hoy no podría encontrar sentido.
Me equivocaba. La persona que se ocultaba tras esa dirección de correo era la misma a la que había estado buscando a lo largo de los últimos años.
Ayer, por fin, pudimos hablar nuevamente tras mas de 10 años sin hacerlo.
Sin embargo, y a pesar de la alegría de saber una vez mas de esa persona que antaño significo tanto para mi, el reencuentro digital me supo sumamente amargo.
¿Qué esperaba? ¿Qué se alegrara de hablar conmigo?
No lo se. Quizás esperaba rememorar junto a el vivencias de nuestro pasado juntos. Recordar la gran hermandad que entonces nos unía. Sentir que, como alguien dijo una vez, nadie nace en este mundo completamente solo.
Una vez mas, me equivocaba.
En cierto modo, es lógico. Hace mas de 10 años que ambos empezamos un camino en el que motivados por la distancia, ninguno tenia ya cabida en la vida del otro.
Después de años tratando de cruzar de nuevo una palabra con el, aunque fuera solo una, no puedo negar que no me sentí siquiera feliz de haberlo conseguido.
Me sentí solo, mas solo de lo que jamás me había sentido.
Por fin soy consciente de que ese niño que tomaba por nombre Sergio, murió hace mucho tiempo llevándose consigo alegrías y tristezas que son solo recuerdos errantes de la memoria de alguien que aspira, algún día, a volver a estar vivo.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
02:16
0
comentarios
Las patentes de la locura
Cuando creía haberlo visto todo en un mundo en el que los peces pequeños, el pueblo llano, no somos sino el alimento de aquellos que ansían amasar grandes fortunas arraigadas en el sufrimiento y la infinita desprotección de los mas desfavorecidos, me encuentro con la noticia de que un empresario ruso ha patentado como suyo los diferentes smiles que tienen cabida usando los sucesivos símbolos de nuestro teclado; es decir y por citar algunos ejemplos:
:)
;-)
Es como si alguien patentase el cielo y pretendiese cobrar un peaje por cada vez que fundimos nuestros ojos con su infinito y brillante azul.
Cabe recordar lo patéticamente mal organizado que esta el organismo que rige las diferentes patentes tanto a nivel nacional como internacional.
Por citar un ejemplo, el inventor del karaoke es un japonés, sin embargo, y al no patentar su invento, una persona lo hizo pasar por suyo amasando así una incalculable fortuna.
El mundo no esta hecho para los inocentes. La inocencia, la dignidad, la honradez y la cordura visten hoy, una vez mas, de negro luto.
Hay gestos que valen mas que mil palabras, y palabras que valen mas que cualquier patente amparada en la mas absoluta y aberrante locura.
Por ello y aunque no podamos tocarlo con nuestras manos, nadie podrá nunca impedirnos ver el cielo.
;-)
Camino - The Life / Lo ultimo en música japonesa
Diariamente comparto con todos vosotros mi forma de sentir, pensar y vivir en el mundo, y en mi mundo.
Hoy quiero compartir otra parte de mi persona, la música.
Camino es una de las bandas japonesas que ha entrado con mayor fuerza en el mercado musical a lo largo de los últimos meses.
Esta banda compuesta únicamente por hombres nos deleita con sonidos que abarcan desde el pop mas profundo a las mas intensas baladas.
La próxima semana lanza su tercer single al mercado – The life – que es a su vez el segundo tema de apertura de la serie Tomika Hero Rescue Force, serie para la que ya hicieron el primer tema de apertura (comúnmente conocido como opening) que toma por nombre “Story”.
Os invito a que disfrutéis tanto como yo con el recién estrenado video clip de “The Life”
Un saludo a tod@s!
- The life -
- Story -
Publicado por
Sergio
en
06:55
0
comentarios
Etiquetas: Camino, Life, Rescue Force, Story, video-clip
Escaleras
Qué difícil es llegar a lo mas alto, y que fácil es volver al punto de partida...
Cuando sientes que ya no puedes seguir bajando, te das cuenta de que el vació puede llegar a ser eterno.
A veces, muchas, subo a pie cada uno de los escalones de mi edificio con la esperanza de reflejar en cada paso la eterna búsqueda de la plenitud personal.
Quizás, reflejo de mis ambiciones personales; quizás, profundos deseos de abandonar el vacío de mi existencia.
Al llegar arriba, frente a la puerta que cobija mi eterna morada, me doy cuenta. Sigo solo. Nada ni nadie me esperan, siquiera en el lugar mas alto a donde pueden llegar mis pies.
Ayer, sin embargo, mientras subía las escaleras en la inmensidad de la noche, allá por la cuarta planta de mi edificio, lejana aun de mi novena natal, dos exuberantes ojos rojos nacieron de la oscuridad para fundirse con los míos.
En ese momento no pude sino volver sobre mis pasos asustado por lo que creía era una aparición.
Corrí escaleras abajo hasta la luz mas cercana, para, una vez iluminado parte del edifico, poner rostro a aquella amenazante silueta de ojos ciertamente poseídos.
No tenia botas, mas era un precioso gato de diversos y sinuosos colores.
Durante un instante dude si debía proseguir mi camino a través de las ahora infranqueables escaleras, o por el contrario tomar el ascensor para alcanzar así la cúspide de mis aspiraciones personales. Mi cama.
Cosas de un poeta casi muerto, decidí ponerme a hablar con el gato a sabiendas de que nadie me estaría escuchando en ese momento.
Evidentemente debía ser de algún vecino, ¿pero de cual?
Solo el podría responder a esa pregunta, así que no dude en hacérsela en voz alta aun a sabiendas del enorme ridículo que estaba haciendo en ese momento.
Evidentemente, no respondió, pero para mi sorpresa se acerco hasta el lugar donde me encontraba de rodillas para fundirse en una prolongada caricia con mis manos.
No sabia que hacer, pero tampoco tenia tiempo para buscar puerta por puerta a su dueño.
Decidí seguir mi camino, pero no lo hacia solo. El gato subió conmigo todos y cada uno de los escalones que me separaban de la puerta de casa. Casi sin darme cuenta se metió en ella y comenzó una persecución digna de cualquier comedia televisiva.
15 minutos después, y con el salón patas arriba, volvía a salir por la puerta de mi casa con este pequeño amigo en mi regazo.
Desafortunadamente, ni con la ayuda de algunos vecinos fui capaz de encontrar el punto de partida de la aventura de mi pequeño y flamante amigo.
Tengo un pájaro en casa, de modo en que no había ninguna posibilidad de darle cobijo bajo mi mismo techo, así que, aun sintiéndome mal por ello, tuve que dejarlo en el punto de partida de una aventura que solo tubo lugar porque un día creí que si llegaba a lo mas alto por mis propios medios, podría ser feliz.
PD: Hoy puedo decir que el gato, por fin, ha vuelto a su hogar.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
06:27
0
comentarios
En el nombre del padre, del hijo...y del abuelo....
Nos equivocamos al pensar que aquel que comparte nuestra misma sangre nunca nos hará daño. Como bien reza el dicho, quien mas te quiere te hará llorar.
Pero en ocasiones, es inevitable debatir con el refranero de nuestro corazón al sentir como alguien a quien de algún modo pertenece el reflejo de nuestra existencia, nos hiere en lo mas profundo de nuestro ser.
Mis abuelos paternos nunca conocieron el autentico significado de la libertad. Ni que decir tiene que tampoco fueron capaces de hacer una vida de pareja como la que hoy cualquiera de nosotros podemos llevar a cabo.
Mi bisabuela, madre de mi abuela, vivía junto a mi padre, mis tíos y mis abuelos en una vieja casa alquilada contigua al hoy completamente remodelado paseo marítimo del Rincón de la Victoria, pueblo de sentir pesquero, hoy ya casi extinto.
Era una mujer cerrada, egocéntrica, dominante y sumamente dictatorial que nunca permitió a mi abuelo disfrutar de un matrimonio en el que tres son y serán siempre multitud.
Con esto ni puedo ni quiero justificar nada, pero mi abuelo en su eterna desesperación, acabo cayendo cual pez en las infranqueables redes de la bebida.
Yo nunca conocí a mi abuela, pues murió siendo muy joven de una terrible enfermedad. Ni que decir tiene que tampoco conocí a mi bisabuela, mas sabiendo lo que se hoy en día, entiendo que en nada hubiera cambiado mi existencia.
Tras la muerte de mi abuela, el dueño de la casa en alquiler en la que todos vivían ofreció a mi bisabuela comprar la casa por un precio que hoy me sabe ridículo.
Ese mensaje jamás llego a oídos de mi abuelo, y poco después mi padre y sus hermanos se vieron en la calle por el mal hacer y la maldad, explicita e implícita, de alguien que compartía entonces su misma sangre, mas no su corazón.
Cuando conocí a mi abuelo, era un hombre tosco y huraño, ciertamente serio y regañón.
Nunca quise a mi abuelo. Su actitud, aun siendo solo un niño, solía provocarme un profundo rechazo, pues no era capaz de entender ese estado de perpetua agonía en su rostro.
Al nacer el menor de mis hermanos, Javier, las relaciones entre mi madre y mi abuelo eran francamente tensas y casi inexistentes.
En el fondo, aquello no era sino el reflejo de lo que el mismo había sufrido cuando tubo que sacar solo a sus hijos adelante; y aunque de seguro era consciente de ello, tantos años de dolor injustamente infringido no le permitían abrir los ojos a la persona noble que siempre llevo dentro, ese hombre, que un día y motivado por su propia sangre, debió esconderse en lo mas profundo de su ser con la esperanza de volver a ver la luz algún día.
Ese día tardo 7 años en llegar. Llorando, suplico ver a un nieto al que nunca había podido poner rostro. Al fin, después de varias décadas de profundo sufrimiento, ese hombre de nombre José, había vuelto una vez mas al mundo de los vivos, y en su rostro por fin se vislumbraba una profusa sonrisa.
Era su sangre, la sangre de su sangre.
Apenas 1 año después, fallecía de cáncer, un cáncer con el que había estado luchando desde hacia 10 años.
No pude decírselo. No supe hacerlo a tiempo. No te entendía abuelo, no conocía tu historia ni el dolor que tu propia sangre te había causado durante tantos años.
Estés donde estés, abuelo, quiero decirte lo que no fui capaz de hacer en vida, te quiero....
¿Quién es ahora el animal?
Hay entradas que requieren de bastas explicaciones. Esta no.
Hace tiempo, cuando aun estaba en el Instituto, tuve una ardua discusión con un compañero de clase que aseguraba que los animales, como tales, no eran capaces de sentir o expresar sentimientos.
A pesar de rebatir durante días, semanas y meses una idea que en si misma era capaz de hacerme daño, no hubo forma de hacerle ver que el hombre como tal sigue siendo tan o mas animal que cualquiera de las especies que habitan este, nuestro planeta.
Hoy, por fin, puedo dar por zanjado este debate perdido en los limites del tiempo.
He aquí el mensaje que la supuesta irracionalidad desea compartir con aquellos que se jactan de ser los únicos seres racionales que habitan esta tierra.
Publicado por
Sergio
en
02:22
3
comentarios
Etiquetas: perro, racionalidad, salvar, sentimientos, youtube
De Efrenes y Sorayas
He creído justo y necesario rescribir en cierto modo esta entrada, partiendo desde el principio, es decir, el titulo de la misma.
Haciendo hincapié en lo que he tratado de explicar en el escrito que podéis encontrar a continuación de esta pequeña actualización, la mayor parte, por no hablar de la totalidad de los contenidos de telecinco y sus diversas polémicas, son hechos premeditados forjados en castings de actores cuya misión es fingir un papel que les es completamente ajeno.
Ayer, el titulo de esta entrada y su contenido pretendían defender en la medida de lo posible a la persona de mi paisano Efrén Reyero.
Sin embargo, y haciendo gala de ese instinto de justicia con el que trato de moverme en todo cuanto realizo, creo justo defender con el mismo o mayor ímpetu a Soraya, la otra parte de esta historia y quizás, la mas perjudicada por todo lo que se ha originado a su alrededor.
Ni he visto ni deseo ver ningún programa emitido por dicha cadena, pero, quiero recalcar, y es esa mi única intención, que hablamos de personas que sufren y sienten los insultos como cualquiera de nosotros.
No podemos jugar y juzgar los sentimientos de las personas de forma cruel y despiadada, a pesar de que hayan sido ellas las de que por propia voluntad hayan expuesto sus vidas y las de los suyos en el escaparte publico de este circo al que sigo y seguiré negando el nombre de medio de comunicación.
No se quien es culpable de que, si realmente hay culpables en esta situación.
Lo que si se es que no es justo hacer sufrir a nadie de esta forma, se llame Efrén o Soraya y es a esto ultimo a lo que me aferro para defender a dos actores que por encima de todo, siguen siendo personas.
Un saludo a tod@s.
Viernes:
Hace mucho tiempo escuche a un hombre decir que el cuerpo que le había sido otorgado en vida no era mas que una carcasa, un disfraz perecedero que nunca decidió llevar por propia voluntad.
Era y seria prisionero de su cuerpo hasta que, en otra vida, pudiera elegir realmente el disfraz con el que recorrer un camino que algunos presumen escrito en las estrellas.
Nuestra imagen es la carta de presentación a un mundo ansioso de juzgar el mas ínfimo de los defectos para promulgar la supremacía de unos sobre otros.
Hablo, claro esta, de una supuesta y malentendida supremacía física, mas no moral o de principios.
Efrén Reyero es un conocido deportista malagueño, futbolista y en ocasiones modelo, que ha saltado al ruedo televisivo de la mano de un programa de citas programadas en las que un hombre elige entre varias mujeres a la que cree su pareja ideal.
Cabe decir que somos muchos los que coincidimos en el evidente amaño de este tipo de programas donde la mayoría de los concursantes, quizás todos, son actores de un teatro que me sabe francamente innecesario.
La mujer elegida, de nombre Soraya, ha reconocido haberle sido infiel apenas transcurridos unos días del final del mal llamado concurso, lo que ha provocado no solo el final de este supuesto romance, sino un alubión de criticas que han convertido a Efrén en el cornudo oficial de España.
No puedo negar que no alcanzo a entender como una persona con el físico de este joven paisano tan joven como quien os escribe estas palabras, necesita recurrir a este tipo de programas de épocas ya pasadas para encontrar a su mujer ideal.
Evidentemente, creo que su juventud y su inexperiencia le han llevado, mal aconsejado, a buscar el reconocimiento y la fama por el camino mas sencillo, el de la polémica, pero definitivamente, no el mas recomendable.
Cabe recordar que este programa del que no daré nombre, pertenece a una de las cadenas de mayor bajeza moral en la historia de la televisión española. Telecinco.
Cualquier persona decente que entre por las puertas de ese circo al que me niego a reconocer como medio de comunicación, se acaba convirtiendo en un títere sin voluntad propia llamado a ser el hazmerreír de muchos, por mas que su físico haga las delicias de otras tantas personas.
Leyendo y releyendo los innumerables comentarios que esta situación ha suscitado, no puedo sino destacar uno que me ha llamado poderosamente la atención:
- Siendo tan guapo y le ponen los cuernos. Me alegro. -
Yo no. No puedo alegrarme del mal ajeno y mucho menos participar del insulto para juzgar a alguien al que no conozco mas que en su faceta estrictamente deportiva.
Nadie nace enseñado. Con 10, 25 o 50 años, las personas siguen cometiendo errores de lecciones que uno daba por consabidas.
Un mal consejo así como una mala compañía pueden convertir nuestros sueños en la peor de las pesadillas.
Hay formas y formas de hacerse conocido. Creo que es un mal ejemplo en general exponer la idea de que el triunfo nos ha de venir dado por nuestra imagen física.
No creo que este hombre sea una mala persona o al menos, no es lo que veo en sus ojos.
Es difícil defender a alguien que ha herrado por mutuo propio y que ha de asumir las consecuencias de sus actos, pero me gustaría creer una vez mas en ese dicho que dice que quien este libre de pecado tire la primera piedra.
Asumo imposible leas estas palabras, pero si así fuese, creo que vales para mucho mas que para ser la marioneta de una cadena de televisión.
Quizás necesites tiempo para hacerte un merecido hueco en las lindes del espectáculo, bien como deportista o como modelo.
No se puede volar por el cielo con alas forjadas en dinero. Con el tiempo, el dinero llega a su fin y donde un día hubo estrellas, puede quedar el cadáver de un joven de prometedor futuro que yace en el suelo cual marioneta; marioneta...estrellada.
Publicado por
Sergio
en
02:32
7
comentarios
Etiquetas: Efrén Reyero, Soraya
El hombre gato
Hay niños que no ven el día en el que convertirse en hombres.
Hay hombres que no hay día que no deseen volver a ser niños.
Cuando se es niño, la capacidad de convertir el mas ínfimo detalle en la mayor de las aventuras, hace que cada día, cada experiencia vivida, cada encuentro y en cada palabra, se escriba una historia que, aun con el paso de los años, perdura eternamente en tu memoria.
Esta entrada no es sino mi particular y personal homenaje para aquellas historias en las que creí de niño. Historias en las que solo un niño o alguien con alma de niño, puede llegar a creer.
A pesar de que la urbanización donde resido esta compuesta por 4 edificios, mi infancia y parte de mi juventud ha venido dada por las relaciones interpersonales llevadas a cabo por los vecinos de mi edificio de nombre Soleares, y el contiguo, de nombre Seguidillas.
Así es, los 4 edificios tienen nombres de diferentes composiciones musicales, y de igual modo y como no podía ser menos, la urbanización es conocida como Los Cantares.
En el edificio Seguidillas habitaba un hombre huraño, ciertamente obeso y mal vestido, al que se le atribuían actitudes poco convencionales para una persona normal y corriente.
Decían entonces que en determinados momentos, y siempre en noches de luna llena, se le podía escuchar maullando cual gato a través de su ventana.
Al parecer, una noche de luna llena tiempo atrás, este hombre al que todos conocían como el hombre gato mas nadie acertaba a decir su verdadero nombre, había atropellado con su coche a un gato negro que se cruzo de forma repentina en su camino.
Hay quienes creían que el alma del gato fallecido, tomaba posesión de su cuerpo en las noches en las que la luna llena se dibujaba en el cielo recordando el fatal desenlace de su existencia.
¿Cuándo hay de verdad y cuanto de imaginación infantil y colectiva en estas historias?
Es difícil saberlo. Sin embargo, recuerdo como si fuera ayer una noche en la que me hallaba sentado junto a un muro que separa ambos edificios, Soleares y Seguidillas, cuando este hombre irrumpió con su singular forma de caminar creando un atronador silencio en cada paso.
Era de noche y como cabía de esperar, cada leyenda tiene en sus mas oscuros fines la muerte de cuantos se cruzan en el camino de una persona llamada a ser maldita por el resto de sus días.
Lo miramos. Nos miro. Y entonces, solo entonces, ¡se puso a maullar!
De haber estado en plena competición deportiva, la habría ganado sin la menor duda.
Corrí como solo el miedo puede hacerte correr.
Y es que ya se sabe, ten cuidado si te cruzas con un gato negro.
Un saludo a tod@s!
Aventura en la nieve - El Torcal de Antequera -
Hay cosas que necesitas experimentar en tus entrañas para sentir que estas realmente vivo.
Enfrentar la monotonía, romper con las cadenas que condenan tu existencia a repetir en el infinito las mismas acciones que una y otra vez te hacen esclavo de una sociedad en la que las fronteras suelen ser auto impuestas por nuestros propios miedos.
Necesitaba romper con todo, y ayer el tiempo, ese tiempo al que todos los medios de comunicación hacen perpetua alusión, me dio la oportunidad de disfrutar de un día inolvidable junto a un grupo de amigos.
En torno a las 8:45 AM partimos rumbo al famoso parque natural que toma por nombre Torcal de Antequera, un majestuoso capricho de la naturaleza tallado sobre toneladas de roca caliza.
En cada kilómetro sentíamos como la temperatura descendía de forma paulatina, lo cual no hacia sino enardecer nuestras esperanzas de encontrar nieve en las alturas de Antequera, comarca malagueña sobre la que se dibujaba nuestro destino.
Entorno a las 10 de la mañana y a unos 6 kilómetros de nuestro objetivo, pudimos ver sorprendidos como diminutos copos de nieve caían espaciados cual lagrimas del cielo sobre los cristales de nuestro coche.
Entonces no podíamos imaginar lo que tan solo unos minutos después encontraríamos en nuestro camino.
La nieve se difuminaba por el paisaje conforme ascendíamos las sinuosas carreteras que nos separaban de la entrada. Poco a poco todo a nuestro alrededor lucia un profuso manto blanco sobre el que algunas plantas, las mas altas, trataban de encontrar la luz de un sol que entonces nos era esquivo.
Cuando enfilábamos la recta final del trayecto, nos dimos cuenta de que el camino que teníamos que seguir se hallaba cortado dado a la enorme cantidad de nieve acumulada en el asfalto, nieve que en ocasiones rondaba los 20 o 30 centímetros de espesor.
Varios coches se hallaban allí estancados, sin rumbo, observando impotentes como el milagro que habían venido a presenciar, era el mismo que les impedía proseguir su camino hasta las cumbres del Torcal.
Teníamos dos opciones. Dar media vuelta y concluir así nuestra aventura, o coger nuestras maletas y emprender a pie el largo camino que aun nos separaba del punto de partida de las diferentes rutas que conforman dicho parque.
Evidentemente, la existencia de esta entrada es el fiel reflejo de la determinación que mostramos los cuatro para alcanzar nuestro objetivo.
Nada mas abandonar el cobijo del coche, la temperatura era de tan solo un grado sobre cero. A su vez una impetuosa lluvia castigaba nuestros rostros que rápidamente palidecieron del frió cortante que atravesaba el camino, nuestro camino, en forma de poderosas rachas de viento helado.
En apenas 100 metros fuimos únicos testigos del paso de la lluvia al granizo, y de este a un huracanado vendaval de nieve que dibujaba copos en todas las direcciones, pero principalmente una, nuestros rostros.
No sabíamos la distancia real que nos separaba de la explanada base desde la que los aventureros emprenden su aventura por las sinuosas sendas de piedra que ya se vislumbraban a nuestro alrededor.
Aun así, nosotros ya habíamos empezado nuestra particular aventura.
La carretera era un mar de nieve que bañaba con sus blancas aguas todo cuanto se alzaba frente a nosotros.
A una cuesta seguía otra de mayor envergadura, y en cada paso nuestros pies quedaban aprisionados por un grosor de nieve que ni en nuestros pensamientos mas optimistas hubiéramos podido imaginar.

Como podéis ver, me encontraba completamente pálido y despeinado, es mas, me atrevería a decir que parte de mi pelo se había quedado congelado pues permaneció inamovible hasta la hora en que entre por la puerta de casa.
Tan solo dos personas, fotógrafos de profesión, se habían atrevido a seguir nuestros pasos en la inmensidad de la ventisca.
No era la primera vez que allí nevaba, nos decía uno de ellos, pero si bien era cierto, pocas veces había caído tanta cantidad y a tan baja cota como lo había hecho durante la pasada noche.
Pronto lo perdimos de vista fruto de una implacable niebla que nos impedía ver con exactitud lo que apenas se hallaba a unas decenas de metros.
Mientras caminábamos no éramos conscientes de la distancia o el tiempo que nos estaba tomando recorrer todo un camino que nos sabia intransitable.
Fueron entorno a 5 kilómetros de subida continua atravesando la nevada llanura contigua a las angostas piedras que ya aguardaban impacientes por una nueva aventura que no tardaría en dar comienzo.
Estábamos completamente solos, y porque no decirlo, completamente helados de frío.
Tras unos minutos para reponer fuerzas y recuperar el aliento, decidimos partir hacia una de las tres rutas que tienen cabida en el Torcal de Antequera.
Cada una de estas rutas esta diferenciada por un color que representa la dificultad de la misma.
- Verde : Dificultad baja. Es la que generalmente realizan los padres que llevan a sus hijos al parque.
- Amarilla: Dificultad media.
- Roja: Dificultad máxima, solo recomendada para personas experimentadas y bien equipadas.
Decidimos tomar la ruta amarilla, señalizada por flechas del mismo color, en cuya dificultad se haya principalmente algunos ascensos y descensos rocosos acompañados por unas “simpáticas” plantas cargadas de pinchos que aguardan impacientes el paso de los entusiasmados excursionistas para dejar una huella en su piel que suele tardar unos días en cicatrizar.
Además, el barro, el hielo y la inmensa cantidad de nieve con grosores que rondaban entorno a los 40 centímetros, convertían cualquiera de los caminos en peligrosas sendas para quienes allí nos encontrábamos. Concretamente, nosotros 4, pues no había nadie mas haciendo entonces el camino.
Los paisajes que allí se dibujaban hacían que cualquier calamidad sufrida, principalmente el intenso frió que se dejaba sentir en nuestras manos y en nuestro rostro, hubieran merecido la pena.


Si el camino no era lo que se entiende por sencillo, convertirlo en una guerra de guerrillas en la que todos éramos enemigos y la nieve nuestra única arma, propicio monumentales caídas entre las que puedo destacar alguna de quien escribe estas palabras.
Sin embargo, y a pesar de estos “contratiempos”, la risa fue el quinto miembro de un grupo al que aun le quedaban por delante al menos otros 5 kilómetros de bajada hasta el lugar donde se encontraba estacionado el coche.
Cabe añadir que un camino que generalmente no toma mas de 2 horas, 3 si contamos con alguna parada para disfrutar del paisaje y comer, nos tomo entorno a las 6 horas.
Empezamos a las 10 de la mañana y llegamos al coche pasadas las 16.15 de la tarde.
Para concluir, decir que disfrute hasta el ultimo segundo que pasamos en la nieve, y espero que estas imágenes os den buena cuenta de una aventura que de seguro, no podremos olvidar jamás.
Un saludo a tod@s.
Publicado por
Sergio
en
05:29
0
comentarios

