¿Qué es un héroe?

miércoles 15 de julio de 2009

Atrás quedaron los tiempos en los que un héroe era el fiel reflejo del valor, de la entrega y el sacrificio para con causas por las que merecía la pena morir.
Hoy no es necesario enfrentar la ira de los Dioses del Olimpo, siquiera retar al Cesar desde algún pequeño y recóndito lugar de la Galia; tan solo necesitas esbozar un sinuoso pañuelo carmesí en las márgenes de tu cuello y sacrificar todos tus sueños en pos de dos minutos cargados de adrenalina, o lo que es lo mismo, correr los San Fermines, y no vivir para contarlo....
Aun desde la profunda tristeza que me merece la dramática muerte de una persona que como quien dice, había empezado a vivir, no puedo sino llevarme las manos a la cabeza al comprobar como se equipara su infortunio al ultimo adiós de un héroe de leyenda.
Una vez mas el indescriptible e irracional dolor que arraiga la muerte de un ser querido, es politizado en forma de placa conmemorativa por la que una de las calles de su ciudad natal pasara, en jornadas sucesivas, a llevar el nombre de un héroe que no tiene mayor merito que haber entregado su vida a los cuernos de un astado.
Un saludo a tod@s!

Mens enferma in corpore enfermo

martes 14 de julio de 2009

Mente y cuerpo, esencias de lo físico y lo psicológico, aquello que nos mueve, y aquello por lo que nos movemos.
En el fondo, somos simples marionetas en las invisibles manos del destino.
Cuando nos creemos libres de las cadenas de lo físico, cuando nos sentimos dueños de nuestras propias decisiones, nuestro cuerpo nos muestra una vez mas que la libertad es solo una quimera en el ocaso de la noche; pero eso si, una quimera por la que merece la pena estar vivo, por la que merece la pena luchar, y por encima de todo, por la que merece la pena morir.
Cuando mente o cuerpo enferman, el dolor de uno se torna irremediablemente en el dolor del otro.
Por explicarlo de algún modo, nuestro cuerpo no se movería si nuestros pensamientos y emociones, nuestra sensibilidad interna, nuestra mente, así no lo decidiese.
Sin embargo, de poco sirven las emociones cuando nos damos cuenta de que el cuerpo que un día creímos nuestro, ya no nos pertenece.
No es fácil asumirlo. Tu día a día cambia. Tu vida cambia. Tu cambias.
Hoy no soy el mismo Sergio que pude haber sido ayer, y de seguro no seré el mismo Sergio que habré de ser mañana, de existir un mañana....
Mi cuerpo esta enfermo, herido de muerte. Ya no hay lugar a donde huir, ni sitio donde esconderme.
Tan solo puedo mirar al frente y reconocer que el tiempo nunca da marcha atrás.
Que lo que un día fui solo es ahora un buen recuerdo.
Que estoy perdido en un laberinto en el que no alcanzo a ver salida.
Que quizás, me este volviendo loco.
¿Quién era? ¿Quién soy? ¿Quién quiero llegar a ser?
No lo se, pero tan solo la ilusión de ser padre consigue acelerar los latidos de mi maltrecho corazón.
Es difícil asumirte enfermo, herido en lo mas profundo de tu ser.
Yo no elegí nacer, como no elegí estar enfermo.
Solo quiero volver a ser yo, pero si lo pienso bien, nunca he sabido quien soy en realidad.
Vivir no es fácil y hay cosas para las que uno nunca esta lo suficientemente preparado.
Quiero afrontar y enfrentar mi situación desde una calma inexistente, desde la tregua que en ocasiones me otorga la tempestad que sume en tinieblas mi razón.
No me dejaron ser niño. Abusaron de mi, me pegaron, me insultaron, me arrebataron la poca inocencia que un día pude haber albergado.
Nadie creyó entonces en mi palabra, como nadie cree en ella hoy.
¿Por qué todos miraron hacia otro lado?
Creía que de estas heridas ya nunca volvería a manar la sangre. Me equivocaba...
Si preguntas a un niño, de seguro te dirá que anhela ser hombre.
Si preguntas a un hombre, de seguro te dirá que anhela volver a ser niño.
Si me preguntas a mi, tan solo podría decirte que anhelo volver a ser yo, aunque en realidad, no lo conozca....
Un saludo a tod@s!

En ocasiones...¡veo muertos!

lunes 13 de julio de 2009

Tras haber decidido el que ha de ser titulo de esta entrada, empiezo a tomar conciencia de la imagen, acertada o no, que quien lea con cierta asiduidad este blog puede haberse hecho de mi.
Como se diría si mi vida fuese una serie de televisión, en anteriores capítulos narre diferentes acontecimientos de trascendencia paranormal acaecidos ante mi en mi entorno mas cercano. Mi casa.
Y es que, aunque pueda costar creerlo, en ocasiones...veo muertos.
Bueno, quien dice muertos dice sombras de evidente efigie humana capaces de responder a mi llamada a través de los diferentes objetos que encuentran a su paso. Luces, televisores y todo aquel mobiliario domestico capaz de atraer hacia si mi atención.
Hasta hace poco podía verlos, sentir y presentir su presencia; sin embargo, no conseguían despertar en mi ningún sentimiento de temor o inquietud.
Hasta ahora....
Hace unas semanas sucedió el que me atrevería a definir como el peor suceso paranormal del que he sido, no solo testigo, sino único protagonista.
Por respeto a la intimidad de la persona relacionada con dicho suceso, me veo en la imperiosa necesidad de omitir gran parte de los detalles de una historia tan difícilmente creíble como real.
Siendo aproximadamente las 22:30 horas de un día que no alcanzo a recordar, me encamine hacia la casa de un amigo que ha vivido el dolor de perder a un ser muy querido para el.
Ya desde el primer momento tome conciencia de que no estábamos solos, y aunque en mi mente se dibujaba una y otra vez el reflejo de la persona que se ocultaba tras las sombras que separan la vida de la muerte, preferí actuar como si nada estuviera pasando. En el fondo, era lo que realmente deseaba.
Hasta ese preciso instante nunca había sentido el angustioso tacto del dolor, de la desesperación del que desea ser visto, de la frustración del que desea ser escuchado...
Pero entonces, cuando menos lo esperaba, algo a mis ojos completamente invisible agarro con suma intensidad mi brazo derecho consiguiendo erizar hasta el ultimo cabello de mi cuerpo.
Poco a poco y casi sin darme cuenta, sentimientos y palabras que de ningún modo me pertenecían nacían lentamente en mi memoria.
Era una sensación tan amarga como indescriptible.
Casi sin darme cuenta había roto a llorar. Pero, ¡no deseaba llorar!
Entonces, ¿por qué brotaban lagrimas de mis ojos?
Y entonces lo vi, en las oscuras profundidades de un angosto pasillo.
Mi dolor era su dolor. Mi llanto era su llanto. Yo...era el....
Os puedo asegurar que pocas veces lo he pasado tan mal en mi vida, y es que no podía decirle la verdad a nadie. ¿Quién me iba a creer? Y sobretodo, la verdad, aunque se tratase solo de mi verdad, podía ser sumamente dolorosa para el amigo que tenia a mi lado.
Un saludo a tod@s!

Cornadas de sangre y morbo

sábado 11 de julio de 2009

Hay situaciones en las que no podemos limitarnos a contentar con nuestra opinión a todas las partes posibles.
Esta es una de ellas.
La desafortunada muerte en el día de ayer de un joven durante la celebración de los encierros de San Fermín ha vuelto a demostrar cuan delgada es la línea que separa la información del morbo en lo que al mundo periodístico concierne.
Y yo me pregunto, ¿que es informar?
Informar es narrar una serie de acontecimientos de cierta trascendencia publica.
¿Que es el morbo?
Emitir hasta la saciedad los últimos y dramáticos segundos de vida de una persona hasta ayer completamente anónima.
¿Que es el dolor?
Ver a un ser querido sufrir una y mil veces sin poder hacer nada por evitarlo.
En definitiva, los medios de comunicación españoles hace tiempo que no informan, tan solo trafican con el dolor ajeno.
Me seria muy sencillo acompañar esta entrada con la misma imagen que hoy abre la cabecera de los principales periódicos de nuestro país, pero sinceramente, no tengo estomago para ello.
Un saludo a tod@s.

De jóvenes y no tan jóvenes

Cuantas veces no he oído nacer de entre los labios de nuestros mayores erróneas referencias a la falta de educación, de respeto, de civismo y sensibilidad social, y por encima de todo, de compromiso, por parte de los que conformamos la juventud actual.
Sin embargo, son mas numerosos nuestros silencios en pos de no juzgar actitudes perfectamente injustificables llevadas a cabo por las mismas personas que no dudan en reprocharnos todas esas cosas.
Llevo tiempo, quizás demasiado, siendo plenamente consciente de que un mismo acto tiene diferentes consecuencias según quien lo lleve a cabo.
Nuestros mayores en muchas ocasiones, aunque he de recalcar que esto no siempre es así, suelen hacer valer las marcas que el paso del tiempo ha dibujado en sus rostros para, desde una inexistente ingenuidad, saltarse cuantas colas existan en según que comercios sin respetar un orden previamente establecido.
Cabe recalcar que esta actitud ciertamente incívica realizada por una persona de menor edad, implica, con total seguridad, una serie de afirmaciones que de seguro acaban por englobar a la totalidad de la juventud.
Sin embargo, pobre de aquel que ose sentenciar la misma acción en uno de estos personajes de barrio llano y pueblo obrero.
Al final y como por desgracia se tiene en costumbre, los malos...siempre seremos los mismos.
Un saludo a tod@s!

Mi verdadero yo

miércoles 8 de julio de 2009

Cuentan que en la razón se haya la principal diferencia entre el ser humano y el resto de especies que habitan este vasto pero sutil lugar llamado Tierra.
Sin embargo, vivir bajo el embrujo de la fría lógica, meditar hasta la extenuación cada uno de tus actos, puede convertirte en esclavo de lo irracional.
Mi mayor enemigo se desdibuja en los albores de un espejo. Porque mi mayor enemigo soy yo, mis miedos, mis complejos, y sobretodo, mi enfermiza forma de vivir en pos de pensamientos aparentemente racionales que acaban eclipsando al verdadero yo que hay dentro de mi. Un yo pasional, sensible, pero por encima de todas las cosas, tan irracional como libre.
En otras palabras, meditar demasiado las cosas no nos asegura en modo alguno la correcta resolución de cuantas situaciones hayamos de enfrentar en la vida.
A veces para sobrevivir tenemos que anteponer la acción al pensamiento.
En el día de ayer alguien me hizo una pregunta.
¿Sabes que estas enfermo? ¿Sabes que tienes un problema?
Lo se, sentencie con firmeza. ¿Qué otra causa si no motivaría a un joven de tan solo 25 años a querer abandonar este mundo?
No estoy loco. Aunque en ocasiones desearía estarlo.
Pensar repetidas veces en todo cuanto me ha hecho daño a lo largo de los años, aderezado con los contundentes problemas físicos que arrastro en los últimos tiempos, me ha convertido en una persona enferma; y cuando estas enfermo, no sabes quien eres, quien eras o quien quieres llegar a ser.
En el fondo, solo quieres ser tu. Al menos, volver a serlo.
En el día de ayer, con la frágil caída del astro rey en el horizonte, me hallaba como todos y cada uno de los días realizando ejercicio en el paseo marítimo de mi Málaga natal, cuando casi sin darme cuenta me vi completamente rodeado por niños que en modo alguno superaban los 5 o 6 años de edad.
Estos se hallaban observando desde un inexistente sigilo mi particular forma de hacer abdominales, y en su eterna curiosidad no dudaron en entablar una distendida y divertida conversación conmigo.
Al principio, al verme rodeado, prisionero, intimidado por tantas y tantas miradas, me sentí reacio a conversar. Mi única intención era hacer ejercicio, y la presencia de estos niños conseguían alterar el inusitado ritmo que había establecido de forma previa a mi llegada a dicho lugar.
Por decirlo de algún modo, planifico en la medida de lo posible hasta el ultimo de mis actos, por lo que, cuando algo no sucede tal y como había sido pensado, me siento mal y aunque os suene estúpido, vuelvo a pensar una y otra vez en que la mejor salida a dicha situación se haya en mi propia muerte.
Sin embargo, una de estas niñas de preciosa melena rubia se situó frente a mi observándome con una sonrisa tan dulce, tan resplandeciente, que su mera existencia consiguió endulzar hasta los sentimientos mas amargos de mi alma.
Al verla lo supe. Ese encuentro no era casual....
Casi sin darme cuenta, había vuelto a ser yo mismo. A reírme, a conversar sin miedo, a ensalzar ese instinto paternal que arraigo en mis entrañas. Una vez mas, era yo.
No pensaba lo que decía. Tampoco lo que hacia. Simplemente hablaba y actuaba guiado por mi instinto, por las emociones que esos niños conseguían despertar en mi.
Poco antes de dar por concluida la jornada, y cuando solo me hallaba acompañado por esta divertida, ingeniosa, dulce, tierna, emotiva y hermosa niña que tomaba por nombre Rosi, me puse nuevamente en pie para comprobar como tras de mi se dibujaba la brillante silueta de una moneda de 1 euro.
Me arrodille en el suelo, la tome entre mis manos, y con una caricia la deposite en la pequeña mano de una niña que parecía no entender cuanto estaba aconteciendo en ese preciso instante.
No es mia, me dijo extrañada.
Ahora si, apostille yo, mientras le susurraba al oído que se comprara con ella chucherias en un kiosko cercano.
En su amplia sonrisa se podía leer en mayúsculas el sentir de su gratitud.
Y mientras caminaba despacio hacia los márgenes de mi prisión, me percate de que el dolor de mi cuerpo había desaparecido.
Pero, ¿cómo era posible?
Ahora se la respuesta. Esa persona, era mi verdadero yo.
Un saludo a tod@s!

Poetas de WC

martes 7 de julio de 2009

Los baños públicos son, sin lugar a dudas, cuna de poetas y escritores que encuentran entre muecas de sufrimiento y placer una inagotable fuente de inspiración.
Hablamos de uno de los momentos mas especiales en la vida de cualquier hombre que se precie. El único lugar donde podemos ser realmente nosotros mismos, y sobretodo, el único lugar donde podemos leer tranquilamente sin que nadie nos moleste.
Cuantos niños no se han erguido hombres entre empujón y empujón, y es que pensadlo bien, pasamos gran parte de nuestra vida entre sus cuatro paredes.
Tan es así que hoy he querido hacer, a modo de distendida entrada, una pequeña pero intensa selección de las mayores chorradas que he encontrado escritas en los diferentes baños públicos que por una u otra causa he visitado.
Omitiendo todas aquellas referencias de claro contenido sexual que representan el 99% de las mismas, he aquí mi particular homenaje a la prosa, la lírica y la poesía renacentista de la cadena del water.
En el puesto numero 4 encontramos a la metamorfosis de caca, digo Kafka:

Los gusanos nacen verdes
y cambian de color.
Tu eres un gilipollas
y no te cambia ni Dios.

En el puesto numero 3, y como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta el nombre de este blog, una singular antitesis de la vida y la muerte:

Si te quieres matar,
no te tires por un puente.
Mírate al espejo
y te morirás de repente.

Y por que aun hay lugar para el romanticismo, con el numero 2 tenemos a:

En tu puerta me cague
creyendo que me querías.
Ahora que no me quieres,
¡Dame la mierda que es mía!

Pero tan solo una frase podía ser merecedora del numero 1 en esta breve pero intensa lista. Su autor será por siempre un referente en lo que a mis escritos concierna.
Y sin mas preámbulos y con el numero 1 tenemos a:

Hace mas calor que en la comunión de Charmander.
En fin, Char!, digo, un saludo a tod@s!