Y Ulises cerro sus puertas

miércoles 11 de noviembre de 2009

Una vez mas y siempre desde mi profundo respeto para con el gremio periodístico, me permito ejercer como tal para descubrir y narrar un suceso que, de forma paradójica, se repite cíclicamente en las entrañas de la capital malagueña.
El Gimnasio Ulises, uno de los mas populares, antiguos y reconocidos de la ciudad, ha cerrado sin previo aviso sus puertas en lo que se intuye como una batalla de índole ciertamente personal entre sus propietarios.
Con su cierre, y siendo plenamente consciente de que el culto al cuerpo no desmerece en modo alguno al culto al dinero, son decenas de clientes los que han visto como parte o la totalidad de la mensualidad abonada a lo largo de las ultimas semanas se ha esfumado junto a sus ilusiones por conseguir el cuerpo deseado.
Hasta donde he podido saber, esta situación se remonta aproximadamente al mes de Julio de este mismo año, cuando uno de los dos propietarios, a sabiendas de la intención del otro de dejar el negocio, intento por todos los medios comprar su parte con el fin de no dejar a ninguno de sus clientes en la calle.
Ante la insistente negativa y la imposibilidad de afrontar el negocio en estas circunstancias, el pasado viernes día 6 de Noviembre, con la caída de la noche, Ulises estaba llamado a cerrar sus puertas por ultima vez.
Sin embargo, hay testigos que afirman que el gimnasio volvió a abrir sus puertas durante la mañana del sábado, llegando incluso a cobrar la mensualidad correspondiente a la totalidad del mes de Noviembre a alguno de sus usuarios.
Ante el estupor general y ya el lunes 9 de Noviembre, en las puertas y la fachada colindante a las instalaciones se podían vislumbrar diferentes pintadas entre las que cabria destacar insultos como maricon acompañados del numero de teléfono del que, según todo hace parecer, se dibuja responsable de una situación vergonzosa en la que una vez mas y como siempre, es el usuario el que paga las consecuencias de la falta de rigor y honradez de los empresarios malagueños.
Desde este pequeño espacio de la blogosfera hispana tan solo puedo invitar a cuantas personas han sufrido o están sufriendo, económica y personalmente, por el cierre de dicho gimnasio, a reclamar en el modo que estimen conveniente la cuantía económica proporcional al tiempo que, estando perfectamente pagado, no han podido disfrutar de sus instalaciones.
Un saludo a tod@s!