Cuando las palabras matan

sábado 7 de noviembre de 2009

La palabra, a priori un ente descarnado, puede erguirse en cómplice de un asesinato premeditado desde la dictadura de la información.
Y es que en la actualidad, los medios de comunicación rara vez miden el peso y calibre de sus palabras; palabras que, cual pistolas cargadas por el mismísimo diablo, pueden atravesar, y de hecho atraviesan, la frágil conciencia de una victima tantas veces convertida en asesino.
Isaac Gálvez, reconocido ciclista español, falleció en el año 2006 en un fortuito y ciertamente brutal choque con su compañero de equipo Dimitri de Fauw durante el transcurso de una prueba deportiva.
Desgraciadamente, nada se pudo hacer por Isaac. Sin embargo, y cuando entiendo mas apoyo y comprensión necesitaba Dimitri, su nombre no hizo sino recorrer los diferentes medios de comunicación del mundo acompañado de una palabra que, tan solo 3 años mas tarde, lo ha unido por y para siempre con el que es hoy su eterno compañero de equipo. Muerte.
Con tan solo 28 años en su haber, Dimitri no ha soportado el angosto peso que conlleva que tu nombre se halle eternamente ligado a la tragedia de un amigo y compañero.
Las palabras han sesgado la vida de un hombre que de algún modo también murió durante el transcurso de una carrera que hoy, de seguro, recorre las profundidades del cielo sin que nosotros, simples mortales, seamos conscientes de ello.
Antes de hablar, y sobretodo, antes de juzgar, trata, aunque solo sea por un instante, de entender la realidad con otros ojos, aunque no sean los tuyos.
Descanse en paz.

3 comentarios:

Sonia dijo...

Vaya, no conocía el caso, qué lástima que a veces pasen cosas así, sin que nadie se dé cuenta de cuanto daño está haciendo a quien no tiene culpa.

DE INTERES dijo...

Cuanta razon tienes Sergio: "Antes de hablar, y sobretodo, antes de juzgar, trata, aunque solo sea por un instante, de entender la realidad con otros ojos, aunque no sean los tuyos." Es una lastima que un accidente como el Isaac Galvez, que nos cuentas, llegue a ser tan tragico para Dimitri,...no ha soportado el angosto peso que conlleva que tu nombre se halle eternamente ligado a la tragedia de un amigo y compañero. Lamentable su depresion, sufriento y fin con tan solo 28 años. Un fuerte abrazo amigo

Sergio dijo...

- Sonia, recordaba vanamente la historia, pero han transcurrido 3 años desde que todo ocurrio, por lo que supongo pocos podiamos esperar tan dramatico y triste desenlace.
Lo dicho, descanse en paz.
Un beso!

- De interes, asi es. Es lamentable que un hombre con tanta vida por delante, haya arrastrado desde los 25 años tanto dolor y amargura como para no poder seguir adelante.
Un abrazo!