Siempre he dicho, aunque no estaría de mas recordarlo, que este diario en modo alguno responde al sentir de una moda pasajera.
El 10 de abril del año 2007, fallece de forma repentina mi tío, una de las personas a las que mas he querido de un mundo que, con su marcha, se desquebrajo en los fragmentos de un puzzle infinito que nunca supe volver a formar.
12 días mas tarde, falleció un hombre al que admire y admirare siempre por su entereza para con la lucha contra una enfermedad que me ha arrebatado a demasiados seres queridos. El cáncer.
El día 5 de Mayo, mis aspiraciones para con el estudio profesional y riguroso del japonés en la escuela de idiomas de Málaga, quedan dilapidadas por y para siempre.
El 31 de Agosto de este mismo año, fenece victima de un ataque al corazón un buen amigo que tan solo contaba en su haber con 15 primaveras. Era tan joven que aun hoy, no he sido capaz de decirle adiós.
Durante el mes de Septiembre, mi padre, que había sufrido al menos tanto como yo la perdida de su hermano, pierde de forma inesperada su puesto de trabajo.
Cuando tienes 56 años, entiendes que encontrar trabajo puede ser, y de hecho suele ser, una autentica utopía.
Con las manos manchadas de sangre, de mi propia sangre, buscando las alas con las que un día soñé acariciar un cielo perdido en la inmensidad del horizonte, sentí que mi camino había llegado a su fin, pero, la poca cordura que aun quedaba en mi conciencia, me motivo a plasmar en forma de los versos del diario de un poeta casi muerto, cuantas espinas se clavaban injuriosas en las profundidades de mi errática alma.
El día 11 de Noviembre, tres días después de mi advenimiento, nace el “Diario de un Poeta casi Muerto”, la historia de un niño forzado a ser hombre, de un hombre que no quería dejar morir, del todo, a ese niño que siempre llevo dentro.
Siempre creí que nadie formaría parte de mis desventuras. Tampoco me importaba.
No buscaba comentarios, votos o seguidores. Tan solo anhelaba seguir viviendo, aunque solo fuese en la eterna memoria de este, vuestro blog.
Sin embargo un día, y de forma a mi completamente inesperada, encontré sorprendido como alguien, a través de la afamada web de bitácoras, se había alzado de mutuo propio en mi seguidor.
He de reconocer que este hecho me hizo especial ilusión. Mis palabras habían llegado al corazón ajeno, e ingenuo de mi, llegue a creer que ese era un premio al alcance de unos pocos privilegiados.
Al día siguiente, y de forma no menos sorpresiva, mi afamado seguidor había dejado de seguirme.
Al principio no terminaba de entenderlo. Pero con el paso del tiempo, y al sumergirme de lleno en los albores de la blogosfera, comprendí plenamente cuanto había sucedido.
Se trata, como podréis presuponer, del algoritmo de la latente hipocresía, o lo que es lo mismo:
Te sigo. Me sigues. Nos seguimos.
Nunca había prestado especial atención al ranking de bitácoras, pero, poco a poco, reconozco que me resultaba sumamente divertido comprobar la posición en la que me hallaba semana tras semana.
Ciertamente escarmentado ante la llegada y repentina fuga de mi primer seguidor, decidí no cometer dos veces el mismo error, y, casi por una cuestión de sentida educación, seguir a todo aquel que me siguiera, o por lo menos intentarlo.
Y conforme crecía el numero de afiliados al club de un suicida en potencia, casi tanto como el paro en España, me percate de que me faltaba tiempo para leerlos con el detenimiento que entiendo todos merecían.
Entonces, ¿cómo era posible que la persona que actualmente ocupa el séptimo puesto en el ranking de bitácoras siga exactamente a 4125 blogs?
En el puesto 17 del mismo ranking encontramos a un blogger que sigue, ni mas ni menos, que a 8542 blogs.
Pero si estas cifras, ciertamente escandalosas, consiguen hacerme temblar solo de imaginar lo que supondría seguir, pero seguir de verdad, semejante cantidad de escritores, en el puesto 95 del ranking encontramos a un blogger que sigue exactamente a 10.131 blogs.
Volviendo a la tantas veces dolorosa realidad, soy consciente de que los números, por importante que puedan parecer, son solo eso, números.
Con este blog no he buscado, busco ni buscare nunca ser un numero entre números.
Me conformo con que, alguna de mis historias, os lleguen a ese lugar donde los votos aun se erigen sentimientos. El corazón.
Un saludo a tod@s!
Me sigues. Te sigo. Nos seguimos.
viernes 30 de octubre de 2009
Publicado por
Sergio
en
02:05
Etiquetas: bitacoras, blogosfera, blogs, personal, ranking, seguidores, votos
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5 comentarios:
Es una mierda lo de las bitácoras, tiene un sistema que empuja a eso, falsear y hacer las cosas por rutina y por ese "algo a cambio". A mí, como me da igual, sigo a quien me sigue, entro en el juego. Porque sé que esas 67 personas no leen mi blog a diario, ni siquiera frecuentemente, y sin embargo también lo hago, pulso "seguir" cuando veo que alguien me agrega. A los blogs que sigo de verdad, los tengo en enlaces en mi propio blog, o los sigo por medio del sistema de Blogger.
Pero que sepas que sí hay gente que realmente te sigue con mucho interés y aprecio, y me cuento entre esas personas. ;D
- Sonia, tienes toda la razon, pero el problema no es solo el sistema, sino quienes lo sustentan. Me explico:
Si bien pienso que los blogs perduraran aun muchos años en el tiempo, hay muchos que solo buscan un pequeño espacio de notoriedad para subir no se que clase de ego.
No los juzgo por ello, pero entiendo que esa forma de actuar no es todo lo digna que debiera y de igual modo entiendo que no escriben por gusto, sino por esa necesidad de ser algo.
Un beso!!
PD: Sabes que yo tambien te sigo ;)
leeo tu blog porq me identifico y me encanta suerte !!
Me acabas de dejar loca con este post, el cual te aplaudo y te digo que ¡Olé! con todo lo que has comentado. Primero que siento muchísimo todo lo que te ha pasado y a los sere queridos que has dejado en el camino. Pero también te felicito por todos los amigos que seguro que has ganado con tu blog. Yo nunca me he preocupado por estar en el número uno y mucho menos por seguir como una loca a miles de personas. Sinceramente Sergio te puedo asegurar que sigo sólo a unos poquitos, que son los que como tu bien dices, aquellos que me llegan al corazón y me transmiten verdaderos sentimientos y tú querido amigo eres uno de ellos. Te dije el otro día que no siempre puedo entrar en tu blog porque ando muy liada con mis niños, pero siempre que puedo lo hago y nunca te olvido, porque me has hecho sentir cosas muy bonitas y te valoro muchísimo como persona poque tienes mucha fuerza de voluntad y estoy segura que eres un gran luchador. Un super besito y como siempre te digo no me importa el color de tu blog.
- Anonimo, muchisimas gracias por tus palabras.
Un abrazo!
- Chari, te envidio. Mi mayor ilusion como sabras es ser padre.
Entiendo que una responsabilidad tan grande te roba casi todo el tiempo, pero de seguro, merece la pena.
Como siempre muchisimas gracias.
Un besazo!
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