El 9 de Agosto de 1945 y tras la caída de la segunda bomba atómica en la ciudad de Nagasaki, Japón da por perdida la guerra.
En ese preciso momento EEUU impone la inmediata disolución de su ejercito, normativa que, a día de hoy, aun no ha sido derrogada.
Si bien es cierto que el país del sol naciente ha visto supeditada su historia mas reciente a los intereses norteamericanos, y a pesar de los dictados de su auto impuesta constitución, Japón es, a día de hoy, uno de los países de mayor calado y potencial armamentístico existente en todo el mundo.
Para delimitar las cadenas de su Carta Magna, el ejercito japonés se escudo paulatinamente en un cuerpo de elite de la policía nacional, las fuerzas de autodefensa, ocupando el quinto puesto mundial en lo que a poderío armamentístico concierne.
España, por cierto, ocupa el sexto lugar en un ranking al que no sabría calificar con exactitud.
Desde la reflexión y la objetividad que otorga el paso de los años, entiendo que un país como EEUU que ha hecho de la guerra su bandera, un país que mata a millones de personas con un ataque sin parangón en nuestra historia y que, de forma deleznable y sumamente hipócrita condena cualquier atisbo de actividad nuclear en terceros países, no merece ni merecerá jamás ser galardonado con el premio Nobel de la paz, sea quien sea su presidente.
Japón y el ejercito fantasma
sábado 17 de octubre de 2009
Publicado por
Sergio
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2:01
Etiquetas: bomba atomica, EEUU, ejercito, Japón, Nagasaki, Segunda Guerra Mundial
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