¿Aborto no, pobreza si?

domingo 18 de octubre de 2009

En el día de ayer miles de personas se manifestaron en las calles de la capital madrileña como modo de repulsa y condena para con la nueva legislación entorno al siempre polémico estadio del aborto; ley que, cabria recordar, equipara judicialmente a las mujeres españolas con las de las principales potencias europeas.
De forma paradójica, mas en ningún modo anecdótica, ayer se celebro el día mundial para la erradicación de la pobreza, o lo que es lo mismo y aun a riesgo de ser tildado de demagogo, miles de personas reclamaron los derechos de un ente aun inexistente en claro detrimento del derecho a la vida, digna, para con cuantas personas no piden venir a un mundo en el que por no tener, no tienen nada con lo que saciar el hambre que subyuga un mañana que tal vez, solo tal vez, no llegue nunca.
El Partido Popular, como ya hiciera en tantas ocasiones a lo largo y ancho del sumario del hoy llamado caso Gurtel, ha inflado, ¡y de que manera!, las cifras de asistencia a una marcha amparada en profundos matices políticos que solo anhelan el desgaste social del gobierno de la nación.
Y es que hemos pasado de los no mas de 70.000 asistentes según diversos sondeos estadísticos, a los mas de 2.000.000 según fuentes del gobierno de la Comunidad de Madrid, el mismo gobierno que ha derrochado millones de euros en pos de un sueño que se sabia imposible.
Entiendo necesario recordar que entorno a 200.000 mujeres eligieron, sea cual fuere el motivo, interrumpir el periodo de gestación durante el gobierno de José Maria Aznar, sin que nadie, absolutamente nadie, se llevara entonces las manos a la cabeza.
De igual modo creo necesaria una mayor implicación social en la educación sexual de nuestros menores, recalcando sobremanera la existencia de cuantos medios tienen a su alcance para prevenir este tipo de situaciones que marcan sobremanera a cuantas personas los padecen.
Si tenemos en nuestras manos la capacidad de evitar el dolor y el sufrimiento de nuestra juventud, ¿por qué no hacerlo?
Muy a pesar de cuantas doctrinas y principios pretendan imponernos por la fuerza, el uso del preservativo no solo evita embarazos no deseados, sino que previene sobremanera el contagio de las principales enfermedades de transmisión sexual.
Si me permitís una pequeña pincelada de subjetividad, ser padre se ha erigido en el mayor sueño al que puedo y podré aspirar en esta vida.
A pesar de ello, entiendo que la mujer tiene el legitimo derecho a elegir y regir los desirios de su propia existencia, aunque eso pueda significar que mi sueño, nunca se haga realidad.
Un saludo a tod@s!

1 comentarios:

kulasaim dijo...

Me veo obligado -entonces- a apoyar la causa (lisiados éstos cerebralmente...

www.nicolasespositochedel.com