Mi verdadero yo

miércoles 8 de julio de 2009

Cuentan que en la razón se haya la principal diferencia entre el ser humano y el resto de especies que habitan este vasto pero sutil lugar llamado Tierra.
Sin embargo, vivir bajo el embrujo de la fría lógica, meditar hasta la extenuación cada uno de tus actos, puede convertirte en esclavo de lo irracional.
Mi mayor enemigo se desdibuja en los albores de un espejo. Porque mi mayor enemigo soy yo, mis miedos, mis complejos, y sobretodo, mi enfermiza forma de vivir en pos de pensamientos aparentemente racionales que acaban eclipsando al verdadero yo que hay dentro de mi. Un yo pasional, sensible, pero por encima de todas las cosas, tan irracional como libre.
En otras palabras, meditar demasiado las cosas no nos asegura en modo alguno la correcta resolución de cuantas situaciones hayamos de enfrentar en la vida.
A veces para sobrevivir tenemos que anteponer la acción al pensamiento.
En el día de ayer alguien me hizo una pregunta.
¿Sabes que estas enfermo? ¿Sabes que tienes un problema?
Lo se, sentencie con firmeza. ¿Qué otra causa si no motivaría a un joven de tan solo 25 años a querer abandonar este mundo?
No estoy loco. Aunque en ocasiones desearía estarlo.
Pensar repetidas veces en todo cuanto me ha hecho daño a lo largo de los años, aderezado con los contundentes problemas físicos que arrastro en los últimos tiempos, me ha convertido en una persona enferma; y cuando estas enfermo, no sabes quien eres, quien eras o quien quieres llegar a ser.
En el fondo, solo quieres ser tu. Al menos, volver a serlo.
En el día de ayer, con la frágil caída del astro rey en el horizonte, me hallaba como todos y cada uno de los días realizando ejercicio en el paseo marítimo de mi Málaga natal, cuando casi sin darme cuenta me vi completamente rodeado por niños que en modo alguno superaban los 5 o 6 años de edad.
Estos se hallaban observando desde un inexistente sigilo mi particular forma de hacer abdominales, y en su eterna curiosidad no dudaron en entablar una distendida y divertida conversación conmigo.
Al principio, al verme rodeado, prisionero, intimidado por tantas y tantas miradas, me sentí reacio a conversar. Mi única intención era hacer ejercicio, y la presencia de estos niños conseguían alterar el inusitado ritmo que había establecido de forma previa a mi llegada a dicho lugar.
Por decirlo de algún modo, planifico en la medida de lo posible hasta el ultimo de mis actos, por lo que, cuando algo no sucede tal y como había sido pensado, me siento mal y aunque os suene estúpido, vuelvo a pensar una y otra vez en que la mejor salida a dicha situación se haya en mi propia muerte.
Sin embargo, una de estas niñas de preciosa melena rubia se situó frente a mi observándome con una sonrisa tan dulce, tan resplandeciente, que su mera existencia consiguió endulzar hasta los sentimientos mas amargos de mi alma.
Al verla lo supe. Ese encuentro no era casual....
Casi sin darme cuenta, había vuelto a ser yo mismo. A reírme, a conversar sin miedo, a ensalzar ese instinto paternal que arraigo en mis entrañas. Una vez mas, era yo.
No pensaba lo que decía. Tampoco lo que hacia. Simplemente hablaba y actuaba guiado por mi instinto, por las emociones que esos niños conseguían despertar en mi.
Poco antes de dar por concluida la jornada, y cuando solo me hallaba acompañado por esta divertida, ingeniosa, dulce, tierna, emotiva y hermosa niña que tomaba por nombre Rosi, me puse nuevamente en pie para comprobar como tras de mi se dibujaba la brillante silueta de una moneda de 1 euro.
Me arrodille en el suelo, la tome entre mis manos, y con una caricia la deposite en la pequeña mano de una niña que parecía no entender cuanto estaba aconteciendo en ese preciso instante.
No es mia, me dijo extrañada.
Ahora si, apostille yo, mientras le susurraba al oído que se comprara con ella chucherias en un kiosko cercano.
En su amplia sonrisa se podía leer en mayúsculas el sentir de su gratitud.
Y mientras caminaba despacio hacia los márgenes de mi prisión, me percate de que el dolor de mi cuerpo había desaparecido.
Pero, ¿cómo era posible?
Ahora se la respuesta. Esa persona, era mi verdadero yo.
Un saludo a tod@s!

5 comentarios:

cuchillita dijo...

Los niños son de las pocas personas que te invitan a evadirte de los problemas del dia a dia, y es que con esa dulzura e inocencia, te hipnotizan, porque en el fondo de nuestro cuerpo, yo siempre pienso que todos tenemos nuestro niño/a que fuimos algún día..y siempre estará ahí aunque no siempre pueda salir..
Sergio yo no te conozco personalmente, pero pienso que eres una persona encantadora y maravillosa que esta muy perdida y sólo (aunque es muy dificil) necesita encontrarse, y si para eso necesitas una pequeña ayuda, no dudes nunca en pedirla,espero que algún día muy cercano te encuentres y no te pierdas nunca en el camino...
Muchos besazos!

Sergio Melich dijo...

Las paginas son www.seduccionysuperacion.com y www.nosoloseduccion.com

Aun no he hecho mucho en ellas, pero tiempo al tiempo.

Te queria dejar un distintivo pero tu blog no me lo admite por ser flash. xD

_ALMA_ dijo...

Pienso exactamente igual que Cuchillita, eres una gran persona, pero necesitas ayuda para poder ser siempre tu verdadero yo. A cuanto asciende el tratamiento? Ahora que me sobra algo de dinero, no imagino una forma mejor de gastarlo que ayudar a un amigo a volver a ser él sin miedo. Si tienes miedo, que es natural, yo te acompaño y espero fuera, sin hacer preguntas, solo apoyo moral. Piensatelo, no hace falta que tus padres lo sepan si no quieres, estas muy cerca de sentirte como en esta entrada para siempre, no dejes que el orgullo te aparte de tu propia felicidad.
Estamos contigo.

Un gran abrazo de oso panda! ^^

Sergio dijo...

- cuchillita, lamento haber tardado en responder, pero he pasado los ultimos dias un tanto decaido a lo que he tenido que sumar las pruebas medicas a las que ya hize referencia en esta entrada.
Te agradezco, como siempre, la calidez de tus palabras y he de decir que creo, has definido muy bien cual es realmente mi situacion.
Estoy perdido, pero en el mas estricto sentido de la palabra.
Un besazo!

- Tocayo voy a agregar los enlaces al blog.
Un abrazo!

- Alma, agradezco de corazon tu ofrecimiento, pero el dinero no es el problema.
Sencillamente no quiero que mis padres sepan la verdad, porque no podria volver a mirar a mi padre a la cara en el resto de mi vida.
No soy ni buena ni mala persona, pero he cometido errores imperdonables, quizas amparados en la dramatica situacion mental que vivia, pero eso no justifica nada.
Hay cosas que no puedo ni podre contar nunca, pero que son fundamentales para entender muchos por ques en mi vida.
No te preocupes, estoy bien ;)
Un beso!!

_ALMA_ dijo...

Sabes Sergio?? Todos tenemos cosas que creemos horribles, o sabemos horribles que nunca hemos contado, sé lo que quieres decir,
no "qué", pero si "por qué", y no me queda más remedio que respetarlo, yo también lucho con mis demonios interiores, y solo me queda decirte, que intentes no dejarlos salir, y que si te arrepientes de lo que hiciste, probablemte sea porque no eres tan
malvado como piensas. No voy a hablar más para no comprometerme. Pero si cambias de idea ya sabes! ;*