Y vino el lobo....

sábado 13 de junio de 2009

Una vez creí que la medicina y aquellos llamados a ejercer su dominio podrían sanar las heridas de mi cuerpo.
Las de mi alma entonces, ya no tenían cura....
Me equivocaba.
No esta en mi el deseo de condenar a todo un gremio por el pecado de unos pocos, pero si algo me han enseñado los años, es que un medico va a percibir el mismo salario, de o no con aquello que hace de tu existencia una pesadilla de la que únicamente alcanzas a despertar cuando cierras los ojos aguardando la llegada de un nuevo día. Tal vez el ultimo.
Durante casi 8 años he permanecido con el menisco externo de mi rodilla derecha roto.
Al principio, decían, era solo el reflejo de mi imaginación.
Cuando intentas alzar la voz para ser escuchado, no dudan en recordarte cual es tu posición en la consulta. Eres el paciente, y aquí, el paciente no siempre tiene la razón.
De algún modo te sientes anulado como persona. Ya no sabes si tu dolor es real o tan solo forma parte de algún recóndito lugar de tu imaginación.
Pero de algo si estas seguro, real o no, el dolor existe. Lo sientes. Lo palpas. Te hace daño.
Como en todo cuanto he enfrentado en la vida, nunca he sido lo suficientemente cobarde como para arrojar del todo la toalla.
No se como explicarlo con palabras. Quizás, de alguna forma aun creía; no, quería creer que mi vida podría llegar a ser diferente.
Esta insistencia provoco situaciones de marcada tensión entre el personal sanitario y mi persona.
¡No me escuchaban! ¡Nadie me escuchaba!
Y entonces, en apenas 1 minuto de reloj, alguien a quien hacían llamar especialista, decidió cambiar por y para siempre el curso de mi vida.
Aguarde durante casi 1 año para ser visto por una persona que se limito a descalzarme los pies, y, sin ningún tipo de prueba fehaciente que acreditase sus palabras, sentencio mi problema como el resultado de unos pies enfermos, de unos pies planos.
Me condeno cual juez a pasar el resto de mis días ligado a unas plantillas que conseguirían mitigar mi dolor, mas la realidad acabo siendo muy distinta.
No tenia los pies planos. Nunca los tuve.
Para quien no lo sepa, el mal uso de este tipo de plantillas puede provocar lesiones irreversibles en determinadas zonas del pie.
Este, sin lugar a dudas, fue el principio de mi final.
Mi problema para caminar se vio acrecentado por dolorosos calambres a la altura de los tobillos.
Había pasado de competir con los mas grandes de la provincia, a ser superado en la marcha por personas de muy avanzada edad.
Pero aquí no ha acabado el problema. Desde hace meses sufro de fuertes dolores y molestias en numerosas partes de mi cuerpo, generalmente aquellas ligadas a una articulación.
He ido tantas, tantas veces por el problema de mi pierna, y he obtenido tan poco..., que, cuando voy a consulta sea cual sea el problema, mi medico ya no cree en mi palabra.
Es muy probable que sufra de artritis, artrosis o incluso de fibromialgia en su etapa mas temprana, enfermedad esta que ya afectase a algún miembro de mi familia.
Nunca mentí cuando dije que venia el lobo. Les estaba diciendo la verdad. Mi verdad.
Pero no quisieron escucharme....
Cuando sea demasiado tarde, cuando todo el pescado este vendido, entonces, solo entonces, comprenderán el peso del dolor que he tenido que llevar a cuestas desde mi adolescencia.
En cualquiera de los casos, se que mi nombre y la historia a este ligado, nunca podrán leerse en el reverso de sus nominas.
Un saludo a tod@s

2 comentarios:

_ALMA_ dijo...

¬__¬UU Cómo pueden comportarse así? Tan poco les importa cargar sobre su conciencia el dolor de tanta gente?
En fin... esta gente solo aprende a base de dencuncias e indemnizaciones....

Beso!

Sergio dijo...

- No puedo denunciar Alma. Mi madre es trabajadora de la Junta de Andalucia. Reclamar a quien le paga todos los meses puede llegar a ser muy problematico para ella, por lo que ella no quiere ni oir hablar de esa posibilidad.
Tengo asumido lo que hay. No puedo hacer otra cosa mas que resignarme y esperar a que pase lo que tenga que pasar.
Un beso!