La vida es el camino que nos lleva a la muerte. Esta frase, tan sobrecogedora como realista, aparece reflejada en una de las paredes que se dibujan a mi paso cuando en lo que a hacer deporte concierne.
Es cierto. Desde el preciso instante en que nuestras pupilas acarician la luz de un nuevo mundo, estas se hallan condenadas a volver al mundo de las sombras en una agónica e impredecible cuenta atrás.
Recuerdo como siendo tan solo un niño, alguien me dijo que si te situabas frente a un espejo a las 00:00 de la noche y repetías en hasta 3 ocasiones la palabra Verónica, verías reflejado el momento, lugar y acontecimientos que habrían de envolver tus últimos segundos de existencia carnal.
Evidentemente, esta no es mas que una de tantas y tan extendidas supersticiones que conseguían remover ese instinto de curiosidad tan ardiente en la mentalidad de un niño.
Sin embargo, y esta es la primera vez que lo confieso, desde hace años se repite en mi cabeza cual poesía escrita en sangre, el ultimo minuto de mi vida.
Todo ocurrió hace ya muchos años....
Vivo en el noveno piso de un céntrico bloque de viviendas situado en los arraigos de un barrio tan humilde como trabajador. El barrio de San Andrés.
Desde mi terraza, y de forma majestuosamente casual, se podría trazar una línea paralela e invisible que conectase las entrañas de mi salón con el punto álgido de la ya mencionada torre de Málaga, la Torre Mónica, punto ineludible de encuentro para muchos malagueños situado en las márgenes del paseo marítimo con el mismo nombre.
Ella estaba, o quizás este aun llamada a ser cómplice de mi ultimo y mas profundo deseo:
La libertad.
Así es. Siendo tan solo un adolescente, tuve una visión difícilmente descriptible para alguien que aun no sabia cuanto habría de vivir en años venideros.
Me lanzaba al vació desde mi terraza creyendo que, durante los segundos en que mi cuerpo y el viento fueran uno solo, podría ser finalmente libre.
Me siento tan prisionero de todo lo que me rodea, que los grilletes de mi existencia amenazan con detener el pulso de mi corazón.
El significado de la palabra libertad no es en modo alguno igual para todos.
El dolor ha hecho que en el diccionario de mis sentimientos la libertad sea inequívoco sinónimo de muerte.
Mi libertad es la capacidad de elegir por mi mismo el día, la hora, el momento y el lugar en el que deseo poner punto y final a mi historia.
A pesar del peso de estas afirmaciones, aun busco desesperadamente agarrarme a un atisbo de esperanza que me ayude a no dar del todo por perdida esta batalla.
He vuelto a hacer el tonto. He vuelto a exponer públicamente en Internet mi deseo de encontrar una persona con la que formar una familia, por que ser padre sigue siendo la llave que me puede liberar de las cadenas de la opresión, del recuerdo, de un pasado y un presente que no conocen futuro.
Ya no se si quiero vivir o morir. No se si este es el final o el principio.
La verdad es que, parafraseando a uno de los grandes, ahora mismo solo se...que no se nada.
Un saludo a tod@s.
Solo se que no se nada
viernes 12 de junio de 2009
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2 comentarios:
ayer cerca de mi casa una chica se suicido y todo el mundo se pregunta como alguien puede hacer una cosa semejante ? y yo me imagine q seguro q penso q su vida ya no tenia sentido o no tenia por quien luchar y que espero y espero algo q puediera cambiar eso talvez nunca llego y por eso hizo lo q hizo ... muchas veces esas cosas han pasado por mi cabeza pero soy catolica y matarme seria un pecado y tamb pieso en mi familia y aparte de todo mi cobardia no me lo permite tampoco jaja pero bueno estoy tratando cada dia de encontrar ese sentido a esta vida donde hay dias en el ni siquiera quiero salir de mi casa y dias en q pienso q en las unicas personas q puedo confiar en mi familia ...... y
q ellos esten bien y no precuparme por no tener vida social , amigos , y reirme cuando tengo problemas concentrandome en mi carrera .. bueno solo queria contarte lo q me pasa ..... suerte y ojala todo lo q esperar llegue pronto .... besos
- alina, si tu problema es la timidez o la incapacidad para hacer amigos, existen terapias muy acertadas que pueden orientarte de modo en que te sea mucho mas sencillo enfrentar el trato con otras personas.
Se como te sientes, pues yo me siento muy solo en este preciso momento.
De todas formas no quiero que mis palabras sirvan de referente para aquellos que piensen que ya no tienen nada que hacer ni por lo que vivir.
Hay que saber mirar al mundo desde diferentes perspectivas, pues quizás la nuestra no sea todo lo acertada, o todo lo aproximada a la realidad que nos rodea.
Que yo me este dando por vencido, no significa que nadie deba seguir mis pasos.
He luchado como pocos en este mundo, pero si algo sabes cuando empiezas a luchar, es que el esfuerzo no implica necesariamente la victoria.
Solo existen dos cosas por las que aun hoy sigo escribiendo en el blog.
Mis padres. Soy incapaz de hacerles daño e imaginar su sufrimiento consigue mitigar de algún modo mis vastos deseos de dejar este mundo.
Y el segundo, aunque pueda resultar ciertamente irracional, deseo saber una forma de morir que me permita donar todos o la mayoría de mis órganos vitales.
Yo no quiero vivir por mas tiempo en este mundo, pero si quiero compartir mi esencia para con aquellos que aun no han tirado la toalla.
Un beso y mucho animo Alina.
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