El incesante flujo de la sangre por entre mis venas no consigue aplacar la angustiosa sensación de saberme y sentirme profundamente solo aun compartiendo con mis hermanos el legado de mi estirpe.
A estas alturas de mi historia, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, que es, precisamente este, el único vinculo que aun me une al mayor de mis hermanos de sangre, que no de alma.
¿Podríais vivir con alguien que desea en voz alta vuestra muerte todos y cada uno de los días?
Intento vivir con ello, pero hay lecciones que ni el implacable paso del tiempo puede llegar a enseñarnos.
¿Lo quiero?
Definitivamente no. Pero no le deseo mal alguno.... Después de todo, es mi hermano.
En ese momento tan difícil y tan trascendental para la vida de un niño llamado a convertirse en hombre, la figura del hermano mayor, no, la figura de un hermano puede llegar a ser algo fundamental.
Mi figura se rompió en pedazos hace ya mucho tiempo. Quizás en tantos pedazos como se rompiera antaño mi inocencia cuando me obligaron a ser hombre cuando aun seguía siendo un niño.
Alguien como yo, que comparte sus alegrías con cuantos le rodean, mas que vive su tristeza desde la mas arraigada soledad, necesitaba buscar nuevamente un ejemplo con el que forjar su hombría, sus sentimientos y en cierto modo, hasta sus ideales.
Os puede resultar sumamente patético, pero quiero confesar y confieso que encontré ese ejemplo en la simpatía y el carisma del entonces Mister España y hoy afamado presentador de televisión Jorge Fernández.
De algún modo siempre me he sentido atraído e identificado por las personas que han compartido vida y amor para con el difícil mundo del deporte.
La realidad es que necesitaba un ejemplo que nunca tendría en el reflejo de mi hermano.
Necesitaba afecto, consejo y tal vez, hasta un abrazo.
El haberme sentido tan solo en momentos muy puntuales de mi existencia, ha podido influir en la irrefrenable necesidad de imaginar una vida con un hermano que nunca podría llegar a ser tal.
De algún modo he creído y sigo creyendo que mi vida hubiera sido muy distinta compartiendo sangre y alma con una persona de la nobleza humana de Jorge.
Hace tiempo os narre como en los meses previos al nacimiento de mi hermano pequeño, se me dio la oportunidad de elegir el que seria su nombre por y para siempre.
Elegí Jorge, porque ese nombre significaba mucho para mi, a pesar de pertenecer a alguien a quien no conocería jamás.
Al final, mi madre opto por llamarlo Javier, y es que, después de todo, son muchas las personas que me han pedido consejo, y pocas o ninguna las que lo han llevado a cabo.
Un saludo a tod@s!
El hermano invisible
domingo 28 de junio de 2009
Publicado por
Sergio
en
03:51
Etiquetas: hermano, Jorge Fernández, personal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


4 comentarios:
No te preocupes por lo de mi blog, me lo tomé bien!! ^^
Sergio, me alegro de verdad de que esa tarde te dieras cuenta de que las pequeñas cosas buenas del dia a dia, son las que nos dan fuerzas para seguir en la lucha diaria, quién sabe, quizá un dia, sin darte cuenta, pase de ser una lucha, a ser un regalo.
Un beso muy gordo, y no vuelvas a intentar algo así, o me temo que tendré que acudir a la policia, o a tus padres, no se puede permitir perder al mundo un ser como tu.
Muy profundo tu post,me a puesto algo triste, pero te doy muchos animos,y si te hace falta un abrazo,seguro que tienes mucha gente a tu alrededor, que te lo puede dar, y sino aqui tienes una amiga cibernica que te lo da con el corazon, Muchos besitos!!!
AH, Por cierto me gusta mucho mas esta plantilla de tu blog que la otra, pero solo es mi opinión claro!
Quería decir cibernetica, ay que me emociono y ya no veo na jajaja, muchos besetes otra vez!
- Alma, no soy tan buena persona como pudiera llegar a parecer. Sencillamente me considero un eterno superviviente, alguien que vive llevando a cuestas el dolor que a acumulado con los años.
No soy nada fuerte. Tampoco un cobarde. Simplemente intento tirar adelante con todo lo que tengo evitando mirar atras, porque si miro atras, no quiero volver a mirar hacia adelante.
Te ruego, ya no solo a ti que me conoces personalmente, sino a todo aquella persona de mi entorno mas proximo, que entienda la diferencia existente entre el blog y la vida fuera de el.
Me explico:
Mis padres no saben absolutamente nada de este blog. No saben absolutamente nada de los abusos sexuales, siquiera saben que sufro depresion, pues rompi el diagnostico para impedir que la casualidad los llevase a el.
No quiero que lo sepan...
Alma, si yo fuera tu hijo y te enteraras por un tercero que he sufrido abusos sexuales, no pararias hasta saber quien ha sido, ¿verdad?
He vivido todos mis problemas en soledad, porque cuando los he hecho participes a ellos, o no me han creido, o al haberme creido han acabado metidos en problemas.
Si tengo que luchar, o caer incluso en la batalla, lo hare solo, pero si he de caer, les dejare por escrito una carta en la que explique todos y cada uno de los motivos que me han llevado a esa situacion.
En cualquier caso puedes estar tranquila, pues aunque mi estado de animo es muy bajo en este momento, tengo la suficiente claridad mental como para pedir ayuda medica en caso de sentir que no puedo controlar la situacion.
Con respecto a tu blog te reitero las disculpas :(.
Si te soy sincero ya no se exactamente que fue lo que lei, pero evidentemente erre en su interpretacion.
Tu te referias a la tauromaquia y yo pensaba que tu entrada englobaba por igual el tema de los petardos y los toros asociandolos al mismo partido politico.
De ahi mi error.
En definitiva, no te preocupes y muchisimas gracias.
Un besazo!
- cuchillita, muchisimas gracias de verdad.
Hace tiempo que no me brindan un abrazo sincero, pero tu ciberabrazo me ha llegado... a lo mas hondo.
¿Verdad que el nuevo diseño mola mas?
Jeje. Agradecelo en parte a Alma que fue la que termino de convencerme para eliminar parte de la nueva plantilla.
Un besazo!
Publicar un comentario en la entrada