El hecho de que podamos percibir e interpretar la realidad a través de los diferentes sentidos que conforman nuestra esencia es, sin lugar a dudas, prueba inequívoca de nuestra existencia.
Cuando el velero de la muerte zarpe hacia mares por mi aun desconocidos, en tierra, esa tierra que nos pertenece a todos y a ninguno, quedara el sutil recuerdo de mis palabras, de mis creencias, de mis valores y sentimientos en forma de las diferentes y ya casi innumerables entradas de este pobre y humilde blog.
Ayer, poco antes de acostarme en pos de acariciar con las manos ese lugar donde todo es posible, me recosté sobre el sofá del salón donde mis padres veían entre estupefactos y divertidos la interacción entre varias familias españolas y sendas tribus indígenas de diferentes puntos del planeta en forma de singular reality televisivo que toma por nombre “Perdidos en la Tribu”.
Desde aquello que llaman civilización se tiende a menospreciar y humillar los diferentes modos de vida de cuantas culturas arraiga un mundo tan vasto como desconocido.
Muchas veces nos creemos mejores que otros, cuando en realidad somos, “simplemente”, diferentes.
A pesar del marcado y exorbitado machismo que las gobierna y somete cual esclavas ya desde su nacimiento, me sorprendió sobremanera la increíble capacidad de razonamiento de las mujeres de una de las tribus entorno a algo tan habitual en nuestra sociedad como lo es el hecho de dibujar el camino de nuestros seres queridos en forma de fotografías que de algún modo expliquen al mundo quien ha sido, quien es y quien será en un futuro.
Ellas tenían conciencia de que un día fueron niñas, y que, con el ineludible paso del tiempo, su cuerpo y su mente se habían transformado dando lugar a las mujeres que eran en ese preciso instante.
Pero, se lamentaban, no tenían modo alguno de demostrar esa realidad.
Sus vidas giran entorno a un día a día donde los recuerdos del ayer quedan enterrados por las vivencias del hoy.
Sus fragmentos se difuminan lentamente con la caída de la noche.
Quizás, al día siguiente, nadie recuerde que un día esa tierra fue suya.
Prueba de vida.
Un saludo a tod@s.
Prueba de vida
lunes 18 de mayo de 2009
Publicado por
Sergio
en
02:08
Etiquetas: fotografia, muerte, perdidos en la tribu, prueba, vida
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