Soy virgen

martes 22 de julio de 2008

Hace meses relataba tímidamente como siendo tan solo un niño, las garras de la sexualidad marchita arrancaron sin reparos cualquier atisbo de inocencia que albergaba mi alma, o lo que es lo mismo, fui victima de abusos sexuales reiterados.
Ser victima de estos abusos o de cualquier tipo de agresión, bien física o psicológica, durante la infancia, hace que tu forma de pensar, sentir y vivir sea diferente a la del resto de personas que te rodean.
Aun siendo consciente de tu inocencia, aun sabiendo que no has cometido mayor pecado que el de existir en este mundo, te sientes sucio, frágil, desamparado, y al final, te sientes incapaz de vivir la sexualidad de la misma forma en que la viven las personas de tu entorno.
No fue fácil reconocer dichos abusos, como no es fácil explicar que a mis 24 años de edad sigo siendo virgen.
La realidad es que no me han faltado ocasiones para, cual jugador de parchis, comer una y contar veinte.
Pero, ¿es que tengo algo que demostrarle a los demás? O quizás, ¿tengo algo que demostrarme a mi mismo?
Sea cual sea el interrogante a responder, he rechazado todas y cada una de las oportunidades por no sentir absolutamente nada por la persona destinada a compartir mi mismo lecho.
Debo ser uno de esos románticos que vive su vida en la ingenuidad de la creencia de que el sexo sin amor, no tiene sentido alguno...
Si he conocido el amor, pero el amor platónico, ese amor no correspondido por el que respiras un aire que te quema por dentro, por el que tu corazón amenaza con dejar de latir, por el que tu vida cobra sentido a la vez que imploras a la muerte que te acoja en su seno para dejar de sufrir.
Cuando no eres ni él mas alto, ni él más guapo, ni él mas fuerte, ni él mas en absolutamente nada, las chicas no suelen fundir su mirada con la tuya.
Pasas desapercibido para el mundo que te rodea, o quizás, eres tú el que ignoras al mundo.
Las cosas se complican aun más si cabe, cuando sientes la imperiosa necesidad de ser padre. Es entonces cuando te das cuenta de lo injusta que ha sido la vida contigo.
Tu no elegiste esos abusos, tu no elegiste tu nombre ni tu físico, tu no has elegido nada en toda tu existencia, y cuando al fin te das cuenta de lo que realmente deseas, tu sueño se hace tan lejano que en ocasiones desearías no despertar jamás.
Un saludo a tod@s.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto que nosotros no elegimos nada antes de nacer. Pero si esta en nuestra mano elegir las cosas que queremos y podemos hacer en el momento que tenemos conciencia y fuerza de voluntad para hacerlo. Asi que si tienes un sueño no te rindas para poder alcanzarlo y por supuesto sigue soñando por que si no no seria un sueño ;)

Edurne dijo...

Eres muy joven, Sergio. Llegará un día en el que descubrás el placer del sexo. Por ahora, y a causa de tu fuerte trauma por esa desagradable experiencia infantil, para ti el sexo por placer es sucio, porque sucio fue tu atacante, por ello ansías el sexo con amor, por supuesto así es más hermoso e ideal. Si tu sueño es ser padre y amar, no te preocupes,ya te llegará tu momento. Por ahora te recomendaría que disfrutaras de tu vida, de tu sexualidad de forma sana, y de tu juventud.
Un beso.

Sergio dijo...

edurne, "simplemente", muchisimas gracias ;)
Un beso!

Sergio dijo...

Fran, o lo que es lo mismo, anonimo :P, muchisimas gracias por tus palabras y ya sabes lo que pienso al respecto.
Un abrazo!

cuchillita dijo...

Yo creo que perder la virginidad, es lo más bonito del mundo, y se debe estar preparado y si no lo estas es mejor esperar a la persona adecuada, creeme que la tienes, esperandote en algún lugar...y para mi el sexo debe ser con amor, nunca me gustó el sexo por sexo, porque para mi no significa nada.
Antes de nada debes encontrarte a ti mismo y reconciliarte contigo mismo y quererte, porque sino nunca podrás querer a nadie de verdad (te lo digo por experiencia), y sobre los hijos,Sergio no te comas la cabeza por eso, eres muy joven aún y eso viene sólo y con la persona adecuada.. Un besazo!