Cuando uno comparte, legal o ilegalmente, cualquier posesión personal en los entresijos de la red, corre el riesgo de caer en las garras del ladrón de ladrones, singular personajillo que aguarda agazapado en su habitación esperando a que tu hagas el trabajo sucio para, posteriormente, eliminar tu nombre de la faz de la tierra y hacerse pasar por el único y legitimo dueño de las palabras o archivos por ti compartidos.
El ciclo comienza aquí, en este blog, durante las primeras horas del pasado lunes día 21 de Julio.
Un servidor, experto en el ámbito musical japonés y con buenas amistades en dicho país que me proporcionan el material mas destacado de la semana musical nipona, decidió compartir con todos el que era segundo single de una de las bandas revelación de Japón a lo largo del ultimo año, Kelun, siendo a su vez el octavo tema de apertura de una serie conocida sino por todos, por la inmensa mayoría de los fans de la cultura japonesa actual, Bleach.
El single llevaba tres semanas a la venta en las principales tiendas de Japón, pero por razones a mi desconocidas nadie había hecho publico su contenido en la red de redes, hasta que, motivado por no se que clase de sentimentalismos, se me ocurrió compartirlo con todos mis lectores.
Craso error, sin duda.
Evidentemente, por mas integra que sea mi intención, asumo que no deja de ser algo completamente ilegal.
Partiendo de esta base, solicite expresamente el no descargar el single y re subirlo como propio, precisamente porque yo, el autor de la subida, no solicitaba créditos por la misma, ¿porque deben tener créditos por algo que no han subido otras personas?
Evidentemente lo sucedido a continuación no hace sino demostrarme que el español y el latino son idiomas completamente diferentes.
Apenas unas horas mas tarde de hacer publica la entrada, un personajillo de origen argentino hacia precisamente todo lo contrario a lo que yo había solicitado.
Había descargado el single, cambiado su nombre y, posteriormente, lo había vuelto a subir como suyo.
Nipponsei, famoso grupo que trabaja el ámbito musical de la animación japonesa haciendo públicos sus releases a través del famoso software bittorrent, había visto el enlace que este personaje había hecho pasar por suyo, de modo en que volvieron a descargar el single, reconvirtieron las canciones a una calidad superior a la original para hacer creer que el origen del cd era patrio, pero, y es que todo tiene un pero, olvidaron cambiar el tamaño de los scans, así que, evidentemente, el origen de dicho single seguía siendo el mismo. Yo.
Era tarde para rabietas por mas justificadas que estuviesen, pero decidí crear una cuenta en los foros a los que pertenecía el susodicho argentino autor inicial del robo a un ladrón, y es que asumo, mis actos no tienen otro nombre, para decirle lo que sentía en ese preciso instante en el que le daban las gracias cual héroe cuando en realidad no era sino un pobre villano.
En la entrada original, la mía, nadie se había ni aun hoy se ha dignado a dar las gracias.
No subí el single buscando gratitud alguna, pero, que menos que unas palabras de afecto por la buena voluntad de mi gesto ¿verdad?
Esta persona no ha podido negar la evidencia, pero lo mas sorprendente de todo es que el mismo se queja de la actitud de Nipponsei, por robarle lo que el me había robado a mi unas horas antes.
Para colmo, otros miembros del foro se han unido a su causa con ataques personales hacia mi persona por defender aquello que he creído justo.
En definitiva y como moraleja, porque esta historia también tiene moraleja, si quieres música, la compras.
Un saludo a tod@s.
Pirateando al pirata
miércoles 23 de julio de 2008
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3 comentarios:
Quien roba a un ladrón...
;)
Por cierto, tu anterior entrada me parece muy hermosa, ya no quedan hombres como tu, que esperan al amor para disfrutar del sexo, es gratificante saber que conozco a uno de los que quedan aún. ^^
...tiene cien años de perdon :P
PD: La anterior entrada estaba dedicada casi exclusivamente a ti, como respuesta al sueño ;)
Vaya, vaya parece que se respira algo de ¿ "amorio" ? en el ambiente jaja ;).
Volviendo al tema principal que mas que decir que esas son las cosas que no tienen nombre, quejarse de alguien que te ha robado lo que tu habias robado antes ... simplemente el hecho de pensar que no tiene ningun tipo de autoridad en el mismo momento en el que hizo ese robo ... pero claro estoy suponiendo que esa persona tenia una moral y una coherencia logicas pero de eso hay poco hoy en dia.
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