Memorias de un Ex-boy scout

domingo 20 de julio de 2008

Es difícil mirar atrás y recordar sucesos pasados que nunca volverán a repetirse, personas a las que jamás volverás a ver o escuchar, paisajes antaño santuarios de la naturaleza hoy marchitos por la acción de la mano del hombre, el mismo hombre que de niño soñaba con proteger todo y a todos y al que el tiempo ha condenado a vivir de sus recuerdos.
Conocí el mundo de los boy scouts cuando tan solo tenia 9 años de edad, de la mano de ese amigo de la infancia al que en tantas entradas anteriores he querido rendir tributo.
Para alguien como yo al que dentro de su propia familia siempre consideraron un bicho raro, vivir aventuras alejado del mundanal ruido de las ciudades era una oportunidad que no estaba dispuesto a desaprovechar.
Los boy scouts son una organización con ciertos tintes religiosos amparados en la figura del que se presume fundador de la orden, San Ignacio de Loyola.
En modo alguno hablamos de una organización gratuita, ya que, al igual que cualquier actividad extra-escolar contemporánea, requería de un peaje mensual al que mis padres a duras penas conseguían hacer frente; y es que, por aquel entonces, la situacion económica familiar era extremadamente grabe, hasta el punto, y no siento verguenza alguna al reconocerlo, que mi madre tubo que pasar semanas subsistiendo gracias a la acción caritativa de organizaciones como Caritas. Lo recuerdo, porque yo siempre iba de su mano cuando se dirigía a las Iglesias a pedir un plato de comida para sus hijos.
Ni que decir tiene que jamás nos falto de comer, nunca. Pero se dé buena fe que mis padres hicieron régimen forzoso en mas de una ocasión...
Exigirles el pago de un tributo a mis deseos no era justo, pero quería vivir esa aventura a cualquier precio, y no repare en el sufrimiento que otro gasto imprevisto provocaría en la ya de por sí inerte economía familiar.
A pesar de todo, semanas mas tarde ingresaba como nuevo miembro de la "Orden de San Ignacio de Loyola".
La jerarquía en dicha orden venia subscrita por los personajes de la mítica película de Disney "El libro de la Selva", es decir:
- en ultimo lugar, los lobatos o cachorros, nuevos miembros de la manada.
- los lobatos de segundo nivel, o personas que habían permanecido en la orden por mas de 1 año o cuya edad superaba los 13 años, lo que motivaba un cambio de manada y en consecuencia un cambio en la forma de vestir.
- Bagheera, Baloo y Kaa, o lo que es lo mismo, los jefes de la manada.
Como podéis comprobar, todo giraba entorno a una misma manada de la que todos éramos miembros indispensables y por los que todos debían dar cuanto tuvieran con tal de garantizar el bienestar de uno de sus miembros.
Quizás es aquí cuando comienza mi admiración por el singular y sutil mundo de uno de los animales más majestuosos que existen en este, nuestro mundo; el lobo.
Bagheera era el encargado de realizar diferentes juegos que oscilaban entre el aprendizaje y la formación en lo que concierne a realizar y deshacer los diferentes tipos de nudos existentes, por ejemplo, el marinero, y pruebas de orientación en la que quien os escribe estas palabras nunca salía bien parado, y es que en pleno campo siempre me dejo llevar por mis impulsos, o resumiendo, pongo mi vida en juego en aventuras innecesarias que me hacen sentir vivo, o quizás es el miedo a la muerte lo que generaba esa sensación de adicción a la supervivencia extrema.
Ni que decir tiene que me faltan dedos en las manos para contar las veces que me extravié de la manada...
Baloo y Kaa, hombre y mujer respectivamente, dieron rienda suelta a sus sentimientos a lo largo de una de las noches en la que era mi segunda acampada en la inmensidad de los bosques. Lo recuerdo bien, porque parte de los chicos que dormíamos en la misma tienda de campaña escuchamos sobresaltados lo que creíamos era el rugido de alguna fiera salvaje. Cuando hayamos el valor suficiente para aventurarnos en la noche y poner rostro a aquellos espeluznantes sonidos, supimos que los osos y las serpientes podían hacer cosas que hasta entonces jamás habríamos sospechado.
No podíamos dejar las cosas así, era cuestión de orgullo scout. Así que, nos dedicamos a lanzarles piedras durante al menos 1 hora hasta que obviamente y dado el profundo descaro de los miembros de mi manada, fuimos descubiertos y castigados con un madrugon sin precedentes para mi persona, al que siguió un largo caminar en cuclillas por las orillas de un rió del que no alcanzo a recordar nombre.
También se cantaba y mucho. De hecho, aun recuerdo una de las canciones que por aquel entonces susurraba constantemente haya donde encaminara mis pasos:

Un gogo y una goga a la edad de noventani
cuando fisheran gogani, cuando fisheran gogani.
Un gogo y una goga a la edad de noventani
cuando fisheran gogani la familia del gogo.
Gogolepare, Gogolemare, gogolefisheran serena
cuando era merenguena, cuando era merenguena.
Gogolepare, Gogolemare, gogolefisheran serena
cuando era merenguena la familia del gogo.
Después de 9 meses nació el primer bambino
cuando fisheran gogino, cuando fisheran gogino.
Después de 9 meses nació el primer bambino
cuando fisheran gogino la familia del gogo.

Como podéis comprobar, de esta canción solo llegue a entender que un gogo y una goga, seres de una especie a mi aun hoy desconocida, tenían un hijo :P.
Todo tiene un final, y esta organización también lo tubo.
Poco a poco, todos sus miembros, desde los jefes de la manada hasta el ultimo lobato fuimos abandonando la orden para encaminar nuestros pasos hacia nuevos horizontes, en los que, desafortunadamente, no volveríamos a encontrarnos nunca mas.
Y con estas memorias de un ex-boy scout, os digo adiós, adiós hasta la próxima entrada.
Un saludo a tod@s.
Photobucket

5 comentarios:

_ALMA_ dijo...

Andaaa! Diego tb fue de los Boy scouts estos jejeje
El de la foto no eres tu,o si? O_o
A mi siempre me llamó la atención, pero eso de que fuera parte dela iglesia no em daba confianza xDD

Edurne dijo...

Yo también fui Boy scouts, pero creo que el fundador no fue quien tú dices, fue el explorador inglés Badem Powell (o como se escriba)a mediados del s. XIX en pleno imperio británico y rígida época victoriana. Quiso hacer una organización juvenil con tintes militares y fuerte carga religiosa para enseñar a los chavales compañerismo, disciplina, naturaleza, etc. Boy scout hay en todas las religiones, no sólo en la católica. En España son los Scouts católicos de España, pero al principio este movimiento juvenil era anglicano, como los ingleses. La nomenclatura para los más pequeños, osea los lobatos, está basada en la novela "El libro de la selva" del escritor Rudyard Kipling, escritor británico nacido en Bombai ganador del premio Nobel. Lo de la película de Disney es posterior.
Muchas gracias por entrar, leer y dejar un comentario en mi blog: relatos y poemas de Nieves Jurado. Tu blog me parece muy interesante, pasaré más de visita.
Un beso.

Sergio dijo...

- Alma, muchisimas gracias por comentar ^^.
No, el de la foto no soy yo. Desafortunadamente nunca llegue a tener en mi poder foto alguna de ninguna de las escursiones realizadas. Existir existen, pero la posibilidad de conseguirlas es casi nula.
Si consigo hacerme con un scanner publicare en proximas entradas alguna foto de cuando era niño ;)
Un beso!

- Edurne, de corazon gracias por dedicar parte de tu tiempo en leer cuanto he escrito.
Se que la organizacion de los boy scouts no tiene origen español, pero he querido escribir esta entrada desde la perspectiva que tenia entonces siendo un niño.
No he querido documentarme mas porque entonces no lo estaba, y la entrada habria perdido todo el sentimiento que queria darle al recordar todas esas vivencias.
Un beso!

Edurne dijo...

Ok, sergio. Entiendo.
Un beso.

Anónimo dijo...

No son boy scouts, sino scouts sin mas. Fundador Badem Powell y resulta que en ciertos barrios problemáticos como ocurre en Bilbao la única salida digna a la hora de ser personas y no meras herramientas de los grandes narcos está en grupos scouts como el mío.
Agur, eta ondo izan
Buena senda