La dignidad de una persona cuesta 14.735 euros.

sábado 26 de julio de 2008

Semanas atrás os narraba la delicada situación en lo que a salud concierne que atravesaba mi padre por el hecho de no tener en pie mas allá de un pequeño y deformado fragmento de diente en su boca.
Como explicaba entonces, durante el ejercicio militar comúnmente conocido por todos como la mili, haya por 1970, los cocineros tenían por costumbre rellenar las ollas con pequeñas piedras para hacerlas más contundentes, o lo que es lo mismo, para dar la impresión de albergar mayor cantidad de comida de la que realmente contenían en su interior.
Esto provoco la perdida innecesaria de piezas dentales de cuantas personas inocentemente se llevaban la cuchara a la boca.
Si a ello sumamos el inevitable paso del tiempo, la imagen actual de las entrañas de un padre no puede ser más dolorosa para un hijo incapaz de hacer nada por ayudarlo.
Animado por un anuncio de una famosa clínica dental a nivel nacional, concretamente Clínicas Vitaldent, en la que aseguraban que cualquier arreglo bucal seria accesible en precios para cualquier persona de a pie, decidí concretar una cita para buscar la luz al final de un túnel que a veces creí infinito.
Actualmente, la crisis de la economía a nivel mundial afecta a la inmensa mayoría de esas familias a las que Clínicas Vitaldent denomina de a pie.
Por ello, después de 8 años, hemos decidido dar de baja servicios como el Vía Digital y similares con el fin de amortizar una economía, la familiar, que a durísimas penas alcanza fin de mes.
Puse todas las esperanzas en aquella visita, creyendo que al fin mi padre tendría el derecho, legitimo por otra parte, a vivir con la dignidad que cualquier persona merece, a comer como cualquiera de nosotros comemos todos y cada uno de los días.
Pero pronto mis esperanzas se diluyeron en lagrimas, al saber que el precio mínimo que deberíamos pagar para garantizar su dignidad personal y lo que es más importante, su salud, ascendía a 14.735 euros.
Eso, claro esta, si decidíamos hacer el pago de una sola vez, ya que, si la elección era pagarlo poco a poco, la cantidad real ascendía a mas de 25.000 euros, con cuotas mensuales que rozan peligrosamente los 400.
Algo completamente inasequible para un hogar donde solo entran dos sueldos de cuatro posibles, ya que, la juventud actual entre la que me hallo, se encuentra completamente discriminada y explotada por una sociedad que nos tilda de vagos sin saber que un hijo se muere por trabajar con tal de darle la mayor calidad de vida posible a su padre.
Un saludo a tod@s.

5 comentarios:

_ALMA_ dijo...

A esos que ponian piedras en la comida tendría que demandarlo tu padre, o incluso al servicio militar, por daños, deberían darle una suma de dinero más que aceptable, pagarle el dentista y pagarle por tantos años de sufrimiento, claro que con un abogado de oficio no creo que haya muchas posibilidades, y contratar a un buen abogado es complicado sin tener dinero. Aún así, me parece recordar que hay abogados que solo te cobran si ganas el juicio y les pagas los honorarios de lo que te dan en concepto de indemnización...

Otra cosa, no puede mirar tu madre donde trabaja por si dan ayudas para este tipo de cosas?

Con todo el corazón, espero que tu padre pueda volver a saborear la comida, al menos, sin sentir dolor y tristeza.

Un gran abrazo.

lully desnuda dijo...

Alma me ha quitado las palabras que te iba a decir, son posibles alternativas que hay que agotar porque no hay peor diligencia que la que no se haga. De otro lado están esas entidades de beneficencia que no hay que descartar.
Nos sigues contando, please.

Besitos solidarios!

Sergio dijo...

- alma, eso ocurrio en el 70, dudo mucho que se pueda responsabilizar a alguien de aquello transcurridos casi 40 años, aunque reconozco haberlo pensado en alguna ocasion.
Las ayudas son solo para los hijos de los trabajadores, no para los trabajadores en si. Es asi como funcionan las Instituciones españolas....
En cualquier caso, aun no he perdido la esperanza ;)
Un beso!

- Lully, muchisimas gracias ;)
No te preocupes, como le digo a alma, no he perdido la esperanza y sigo creyendo en que algo bueno debe haber despues de tantas cosas negativas.
Un beso!

Edurne dijo...

¿Piedras en la comida? coño, no lo había oído nunca. ¿En 40 años no ha podido tu padre arreglarse la boca poco a poco? Me imagino que no, claro. De todas formas, Clínicas Vitaldent no son más que una financiera, como Corporación Dermoestética, y los médicos son trabajadores no de mucha calidad,pues si lo fueran trabajarían por su cuenta o en clínicas de prestigio. El único interés de estas financieras es ganar dinero, y para ello no dudan en sangrar a todos los que caen en sus redes. Mejor lleva a tu padre, aunque me parece haciendo cuentas que no es demasiado mayor y me refiero a un auténtico anciano, a un dentista como dios manda y pide ayudas, que creo que las hay.
Un beso.

Sergio dijo...

Edurne, mis padres antepusieron a sus hijos, entre los que evidentemente me incluyo, a su bien personal.
Durante varios años mi madre estuvo en paro y la situacion economica familiar era simplemente un desastre.
Mi madre tenia que pedir comida y ropa a Caritas para que no nos faltara de comer. Durante todos esos años mi padre fue perdiendo las piezas que anteriormente se habia roto durante la mili, pero la unica solucion que habia entonces no era el empaste, sino la extraccion, de modo en que fue perdiendo gran parte de la dentadura de forma inevitable.
Aunque ahora la situacion economica nada tiene que ver con la de entonces, la subida de los precios y de los gastos bancarios hacen imposible albergar mas gastos, lo que evidentemente me causa una extrema tristeza y frustracion personal.
Aun asi, estamos barajando otras posibilidades para conseguir el mismo resultado final, y es que tenga la vida digna que cualquier persona merece.
Un beso!