En ocasiones el destino pone frente a nosotros situaciones que en modo alguno pueden ser una simple coincidencia. Hay quienes no creen en sus influjos, pero, de igual forma, hay quienes creen que no existe la coincidencia, sino lo meramente inevitable.
Os aconsejo leer con atencion la entrada anterior a la que en estos momentos estais leyendo para que podais comprobar el por que de esta afirmacion.
En el dia de ayer, siendo aproximadamente las 21:00 horas de la noche, me dispuse a seguir con la rutina diaria que yo mismo he labrado para mi y encamine mis pasos hacia el paseo maritimo de la playa de la Misericordia (parte occidental de la capital malagueña).
La noche anterior habia disfrutado de unas nuevas maquinas de gimnasio al aire libre recien inauguradas en el gran parque de Huelin (un barrio malagueño a unos 20 minutos de mi casa) y decidi entretenerme alli haciendo algo de ejercicio.
Al llegar, unos niñ@s de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años discutian acaloradamente sobre un tema que me resulto cuanto menos curioso.
Uno de ellos, el mayor, sostenia que si faltas a clase (colegio/instituto) de forma injustificada, tus padres serian denunciados. El resto negaban la mayor y el pobre chabal no acertaba a justificar sus argumentos contra una mayoria dispuesta a dejarlo por mentiroso.
Durante unos segundos debati conmigo mismo si debia o no participar en dicha conversacion. A fin de cuentas, la sensacion de saber que estas diciendo la verdad y que nadie te cree, la conozco demasiado bien....
Al final, opte por participar en ella y es que un joven con bigote y perilla aparenta ser mas mayor de lo que es en realidad, lo que provoco que aquellos niñ@s creyeran por fin la palabra de su compañero.
Uno de ellos, de no mas de 10 años de edad, sintio curiosidad por mi persona y haya donde fuera el venia detras de mi. Me preguntaba el por que y el para que de todo lo que hacia o decia, pero su forma de hacerlo, estaba cargada de la inocencia que deberia caracterizar a cualquier niño, cosa que, lamentablemente, hace mucho, muchisimo tiempo que dejo de ser asi.
Esto me provocaba una reaccion ciertamente protectora para con el, paternalista por llamarla de alguna forma. En un momento dado, y encontrados frente a frente el uno del otro, sin saber el como ni el por que, este pequeño del que siquiera conozco nombre me hizo alusion a un problema que llevaba amargandole la existencia desde hacia 2 años, es decir, desde los 8 años de edad.
El problema era un profundo dolor en la parte inferior del pie, concretamente, el talon. Este dolor habia ido subiendo por su cuerpo hasta afectarle a hombros, cuello y espalda....
Asi es, ese niño tenia exactamente mi mismo problema....
Durante un instante quede enmudecido, creyendo verme reflejado en ese niño que se dibujaba frente a mi. Por un momento mi imagen se difuminaba y sentia ser ese niño, sentia nuevamente ese dolor tan acuciante que ha hecho de mi existencia algo dificil de sobrellevar.
El niño quedo tan prendado de mi presencia que insistio en volver a verme otro dia, lo que el no sabia, es que era yo el que realmente deseaba volver a verlo.
Cosas del destino....
Un saludo a tod@s.
Cosas del destino
viernes 9 de mayo de 2008
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1 comentarios:
Desde luego, lo que no te pase a ti... ^^
Espero que vuelvas a ver alniño, pero ten cuidado con la madre que son muy mal pensadas... T_T
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